La noche del 26 de diciembre de 2020 marcó un traumático antes y un después en la vida de Florencia López. Según se detalla en la denuncia penal que radicó, fue abusada por su primo Joaquín Gianfelici, con quien hasta ese momento tenía «una relación de suma confianza». Ese vínculo se rompió aquella noche durante una reunión con amigas y amigos en la casa del implicado. El acusado, tiene 23 años, fue alumno de Colegio San Luis, está ligado a la comunidad marista y quedó imputado por el delito de abuso. El joven tiene ahora una medida cautelar vigente que le impide acercarse a menos de 200 metros de distancia de su prima, de 22 años.

La denuncia fue presentada por la joven ante la oficina de Asistencia a la Víctima, de quienes no tiene las mejores de las referencias. «Estuve un año moviéndome sola para que la causa avance y tuve que poner abogados para que me ayuden», detalló en una entrevista con 0221.com.ar.

La joven es estudiante universitaria y trabaja como asistente terapéutica en una escuela de La Plata. En la causa penal fue aceptada como particular damnificada, con el patrocinio de los abogados Gustavo Galasso y Ezequiel Funes que ya pidieron que su asistida y el imputado se sometan a pericias psicológicas y psiquiátricas que ayudarán a echar luz sobre todo lo sucedido.

¿Qué pasó esa noche?

—Nosotros nos reunimos como lo hacíamos siempre, en una relación de confianza, nos juntamos con su hermana y amigas en común, fue un encuentro de amigos para cerrar el año, una juntada normal. Yo tenía que trabajar al otro día, me fui a dormir y ahí sucedió el abuso en sí. Lo denuncié el 31 de diciembre. Estuve un año sola, llamando a la fiscalía, a la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI), me decían que no lo podían notificar a él, la causa iba y venía de la fiscalía a la DDI.

¿Por qué lo hiciste público en su momento?

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—Me cansé que sea todo tan lento. Desde ese momento se tomaron declaraciones a personas que estuvieron esa noche.

¿El acusado intentó acercarse a vos?

—Después del episodio intentó hablar conmigo. El 27 de diciembre me habló a la mañana, yo estaba trabajando en ese momento y me dijo que quería que nos juntemos a charlar, le dije que no, que me sentía mal. Al otro día me vuelve a contactar y yo le dije que no, que no había nada que hablar, que no había consentimiento y lo bloqueo.

¿Qué pasó después de su denuncia?

—Empezó un hostigamiento de parte de ellos (el acusado y su familia) para que retire la denuncia, que nos juntemos a hablar entre nosotros. Yo decidí cortar vínculos y seguir por medios legales.

¿A partir de este episodio tuviste que empezar un tratamiento psicológico?

—Ya estaba en tratamiento pero a partir de eso empecé a ir dos veces por semana a la psicóloga, tuve que reforzar la terapia, porque estuve con síntomas post traumáticos, tenía pesadillas, lloraba todo el día, no podía salir de la cama. Era constante revivir el momento, las palabras que me dijo de ‘mirá cómo estoy’, ‘mejor que no me miras sino sabes cómo arrancas’, ‘dejate llevar por el momento’. Me pasaba que estaba haciendo algo normal de mi vida y de la nada escuchaba eso. Estuve muy mal.

¿Con el paso de tiempo qué es lo que te pasa?

—Muchas cosas. Tengo días en los que no quiero saber nada con nada, estoy muy triste, revivo el momento. Algo que me dejó es que al haber sido una relación tan cercana y de haber confiado tanto en él, no puedo confiar mucho en la gente, me cuesta mucho confiar en las personas, desconfío de todo el mundo, me pasó desconfiar hasta de mi propia familia. Tengo días que siento que lo estoy aprendiendo a sobrellevar, pero nuevamente caigo cuando siento que la causa no se mueve tanto.

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Desde tu experiencia, ¿qué les recomendarías a las personas que pasan o pasaron algo similar?

—Cada caso es muy particular pero no me gustaría que se quede con la idea que hay que aprender a vivir con esto, porque no es algo que uno eligió. Una persona decidió aprovecharse de vos. Que lo denuncie, que se anime a denunciarlo, que no tengan miedo, que no se callen, que luchen para que se haga justicia por lo que le pasó.

¿Detrás de qué tipo de reparación estás?

—Justicia. Decidí dar a conocer el caso porque si no hay justicia, que al menos haya una condena social, yo necesité sentir que no salga impune, pero se tiene que hacer justicia, necesito que el fiscal me de un poco de bola. Me sigo cuidando hasta el día de hoy para no cruzarlo.

El 9 de marzo pasado Florencia expuso su caso a través de las redes sociales. Era de noche y ya se había hecho tarde, Florencia tenía que trabajar al día siguiente, todos estaban adentro de la pileta pero decidió ir a cambiarse a la habitación para irse a dormir. «Fui al baño de la habitación en la que iba a dormir y dejé mis pertenencias para no mojar la cama», explicó entonces en el texto en el que reveló todo y agregó que al entrar al cuarto a descansar como todos los días, sintió que alguien llegaba detrás suyo, era su primo: «Él se acercó hacia mí, se me tiró y quedé en shock», relató.

La joven se quedó dura, petrificada, ante una situación que nunca imaginó vivir. El agresor se puso detrás suyo y comenzó a hacerle comentarios obscenos mientras intentaba tocarla y le daba besos en el cuello. «Le dije que era mi primo, que no podía suceder eso, pero no le importó», contó Florencia angustiada y en su denuncia destacó que le repitió varias veces que la soltara: «Él me respondía ‘mirá cómo estoy’, y no me olvido más mi respuesta. Le dije que no quería mirar. Y él insistía: ‘Mejor, porque si no sabes cómo arrancas'».

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El abuso se detuvo finalmente porque las amigas de Florencia se acercaron hasta la habitación para poder acostarse. El acusado se tiró en una cama cercana y se hizo el dormido para evitar confusiones. Del otro lado, la víctima que recién había pasado por un momento terrorífico, se quedó callada, helada y horrorizada, sin saber cómo contar todo lo que había pasado hace tan solo segundos y que significaba un cambio en su vida que iba a tener que procesar por muchos años. Al día siguiente «el viaje hasta el trabajo fue llanto, angustia y dolor», todavía intentando digerir todo lo que sucedió.

EL EXPEDIENTE

La causa se encuentra radicada en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 6 de La Plata a cargo del fiscal Marcelo Romero y previene el Juzgado de Garantías 4 de La Plata cuyo titular es el juez Juan Pablo Masi. Allí figuran las declaraciones de personas que esa noche participaron de la reunión y dieron credibilidad a la denuncia de Florencia. Una testigo dijo que vio al acusado en la cama con la joven. Incluso declaró la hermana de Gianfelici quien sostuvo que el joven le confesó que «hubo un acercamiento» pero agregó que «se trató de una mal entendido», según indicaron los letrados Galasso y Funes ante la consulta de 0221.com.ar.

También declararon los profesionales de la salud que atienden a la víctima y, de acuerdo con los abogados, «narraron los problemas que padece desde esa noche». El caso, sin embargo está lejos de terminar y es que el acusado habría iniciado una demanda contra la joven por injurias «con el objetivo de amedrentarla por sus publicaciones en las redes sociales, pero acá la única víctima es ella que sufrió un grave delito», sentenció Funes.

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