Los corales son particularmente sensibles a la contaminación. Al alimentarse de partículas en suspensión, ciertos contaminantes pueden entrar en la red trófica.

Los microplásticos son un riesgo creciente para los corales. Además, la deforestación en tierra firme puede provocar eventos de arrastre masivo de sedimento —que de otro modo estaría retenido por las raíces de las plantas— y sofocar e incluso sepultar los corales.

En ciertas condiciones de estrés, como cambios bruscos de temperaturas o en la salinidad o la acidez, los corales pueden llegar a expulsar sus algas simbiontes, produciéndose lo que se conoce como blanqueamiento del coral. Sin sus algas, los pólipos pierden la capacidad de nutrirse de forma completa, y terminan muriendo.

Algunos de esos efectos están directamente asociados con el cambio climático. Un cambio mínimo en la temperatura media del agua puede llegar a provocar el blanqueamiento de grandes masas de corales. Pero además, la actividad humana de los últimos siglos está liberando grandes cantidades de dióxido de carbono a la atmósfera, y aunque el océano tiene gran capacidad de absorber y amortiguar ese impacto, este gas, disuelto en las aguas superficiales, donde viven los corales, lo acidifica. Ese aumento de la acidez es un factor de perturbación importante para los corales porque disuelve los exoesqueletos.

Esta es una forma más en las que el cambio climático puede poner en serio riesgo el mantenimiento de la biodiversidad.

Referencias:

Darwin, C. 1842. The structure and distribution of coral reefs. Being the first part of the geology of the voyage of the Beagle, under the command of Capt. Fitzroy, R.N. during the years 1832 to 1836. Smith Elder and Co.

Hoegh-Guldberg, O. et al. 2017. Coral Reef Ecosystems under Climate Change and Ocean Acidification. Frontiers in Marine Science, 4.

Stanley, G. D. 2006. Photosymbiosis and the Evolution of Modern Coral Reefs.Science, 312(5775), 857-858. DOI: 10.1126/science.1123701

Stoddart, D. R. 1969. Ecology and Morphology of Recent Coral Reefs. Biological Reviews, 44(4), 433-498. DOI: 10.1111/j.1469-185X.1969.tb00609.x

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