Teniendo en cuenta los testimonios que se recogen en Live Science, los científicos no parecen estar muy entusiasmados con este tipo de subastas. «Cada vez que se vende un fósil de vertebrado, potencialmente de forma privada, es preocupante», dijo a Live Science Gregory Erickson, paleobiólogo de la Universidad Estatal de Florida en Tallahassee. «Se roba el potencial de avance científico. Pero, por otra parte, en este caso, por lo que puedo decir, el espécimen ha sido recogido legalmente, por lo que es un juego limpio”.
Kat Schroeder, paleomacroecólogo de la Universidad de Nuevo México dijo que era «decepcionante ver un buen espécimen de un dinosaurio raro potencialmente de camino a un coleccionista privado». A menudo, los especímenes de las colecciones privadas no fomentan la investigación paleontológica «ya que o bien no se ponen a disposición de los científicos, o bien se dañan durante la preparación, el transporte o el almacenamiento, o se pierde información esencial sobre la procedencia», dijo a Live Science.
Gorgosaurus significa en griego “lagarto feroz”. Este reptil era más pequeño que el T.rex pero, igual que su pariente, poseía dientes afilados y unos brazos muy pequeños. Los adultos podían alcanzar las dos toneladas de peso y contaban con un agudo sentido del olfato y de la vista.
Los especímenes de Gorgosaurus son extremadamente valiosos y es que, según el Museo de Historia Natural de Londres, se conocen al menos 12 cráneos completos o casi completos y varios esqueletos parciales de él. Thomas Carr, un paleontólogo de vertebrados y profesor asociado de biología en el Carthage College en Kenosha, Wisconsin, informó a Live Science de que existen 58 ejemplares de T.rex bajo propiedad pública y 53 en manos privadas. Según el experto, 58 individuos es una cantidad pequeña para el estudio científico. Imaginemos 12.
Los propietarios privados de fósiles de dinosaurios no tienen por qué compartirlos con los científicos. De hecho, hay muchos paleontólogos a los que no les gusta estudiarlos sino están a disposición pública por miedo a que se les deje de dar permiso en cualquier momento y se queden con el trabajo a medias.
El Gorgosaurus que va a ser subastado se encontró en 2018 en un terreno privado en la Formación Judith River, cerca de Havre, Montana. Esta zona es famosa por contener restos de la era de los dinosaurios. «El descubrimiento fue particularmente excepcional debido a la rareza del material de Gorgosaurus al sur de la frontera canadiense, siendo este uno de los pocos que se encuentran en Estados Unidos», dijo Sotheby’s en un comunicado.
El esqueleto del dinosaurio que se pondrá a la venta no está completo, pero contiene 79 elementos que pertenecen al mismo ejemplar de Gorgosaurus, algo extraordinario pues muchos esqueletos están formados por elementos de varios especímenes.
El dinosaurio era maduro cuando murió y su cráneo está bien conservado: incluye el maxilar izquierdo y varios huesos craneales. También posee vértebras del cuello, la espalda y la cola. La pelvis también está en buen estado de conservación.
Erickson señala que el Gorgosaurus «tiene un aspecto espectacular» en las fotos de Sotheby’s. Según cuenta a Live Science, cuando él empezó a trabajar como paleontólogo en los 80, las personas que tenían tierras en Estados Unidos dejaban a los científicos buscar fósiles de forma gratuita. En esa época no se pensaba que los restos de dinosaurios tuvieran algún valor. Sin embargo, la cosa cambió en las décadas siguientes. La popularidad que alcanzaron las películas de Parque Jurásico, el triunfo de ebay y los famosos que compraban fósiles de dinosaurios como si fueran obras de arte hicieron elevar su precio. «De repente, los dinosaurios pasaron de no valer nada desde el punto de vista económico a valer mucho dinero», dijo Erickson.
El paleobiólogo contempla la posibilidad de que un museo adquiera el Gorgosaurus. Sin embargo, estas entidades no suelen poder pagar los altos precios que se piden en las subastas. “Otra posibilidad, aunque no para este espécimen, es que los paleontólogos establezcan contactos con excavadores privados, que podrían donar o vender especímenes a un precio reducido a los científicos”, dijo Erikson.
«Tendremos que esperar que, si este espécimen es tan bonito como parece, quien acabe con él esté dispuesto a donarlo a un museo», dijo Schroeder.
Lo que va a suceder en Nueva York no ocurriría si el fósil se hubiera encontrado en la provincia canadiense de Alberta, donde a principios del s. XX se localizó el primer ejemplar de Gorgosaurus y es que cuenta con una de las leyes de protección de fósiles más estrictas del mundo. En Alberta, que está al norte de Montana, no se pueden recoger tan alegremente fósiles que estén enterrados ni en la superficie. Todos ellos pertenecen a Alberta.
El esqueleto del Gorgosaurus podrá verse públicamente a partir del 21 de julio en las galerías de Sotheby’s de la Avenida York, en Nueva York.







