Pese al rechazo del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, al plan de 15 puntos para avanzar con el plan de Gaza, Hamás reafirmó su compromiso con la hoja de ruta acordada con los mediadores y la Junta de Paz para avanzar con la segunda fase de la iniciativa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el alto el fuego y reconstrucción del enclave. Al mismo tiempo, el organismo encargado de implementar el acuerdo insistió en que este sigue siendo “el único camino a seguir”.
En un comunicado difundido el domingo, el grupo de resistencia palestino aseguró que mantiene su disposición a abordar “de manera responsable” la implementación del plan y pidió establecer un calendario claro para avanzar con sus disposiciones.
“La prioridad en esta etapa debe ser garantizar la implementación de todas las fases y obligaciones del acuerdo”, señaló Hamás.
Según el grupo, el proceso debe conducir a un alto el fuego completo, el fin de los ataques israelíes, la retirada total de Israel, la reapertura de los cruces, la entrada de ayuda humanitaria y suministros para refugios, el inicio de la reconstrucción y la puesta en marcha del Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG, por sus siglas en inglés).
Hamás también pidió a los mediadores, los garantes y la Junta de Paz que “asuman sus responsabilidades” para garantizar que todas las partes cumplan el acuerdo y evitar violaciones que puedan obstaculizar su implementación o poner en riesgo el alto el fuego.
El grupo afirmó que continuará participando “de manera positiva y responsable” en los esfuerzos para completar la implementación del acuerdo, poner fin al sufrimiento de los palestinos en Gaza y “proteger sus derechos e intereses nacionales”.
El acuerdo es “el único camino a seguir”, dice Junta de Paz
En la misma línea, la Junta de Paz defendió la continuidad de la hoja de ruta pese a la negativa de Netanyahu y sostuvo que representa “el único camino a seguir”. “La opción que ofrecemos hoy es el único camino a seguir que garantiza que esta tragedia no vuelva a ocurrir”, declaró el alto representante de la Junta de Paz para Gaza, Nickolay Mladenov, en una entrevista con el Canal 12 de Israel, en referencia al ataque del 7 de octubre.
Mladenov señaló que continúan las conversaciones y expresó su expectativa de que conduzcan “a un resultado positivo para todos”.
El enviado explicó que el plan se basa en tres elementos principales: el desarme completo de Gaza, la transferencia de la responsabilidad de gobernar el territorio a la Junta de Paz a través de un comité nacional palestino y el despliegue de una fuerza internacional de seguridad encargada de verificar la implementación del acuerdo.
También aseguró que una retirada israelí se produciría una vez que existan medidas verificadas de desarme sobre el terreno.
“Si existe un desmantelamiento verificado de las armas, si son retiradas de las facciones, almacenadas y finalmente inutilizadas, Israel entonces se retira de Gaza”, afirmó.
Aunque la hoja de ruta publicada el 31 de julio contempla el desarme de Hamás y una retirada israelí gradual y paralela, Mladenov sostuvo que Israel no estaría obligado a retirarse antes de que se adopten medidas concretas de desarme.
Según explicó, el plan tampoco exige en esta etapa que las fuerzas israelíes abandonen sus actuales posiciones a lo largo de la denominada “Línea Amarilla”.







