Compartiendo una publicación sobre los llamados de algunos políticos italianos para suspender a España del espacio Schengen, Alonso afirmó que este esfuerzo se estaba llevando a cabo “a través de Marruecos, con el apoyo de Israel”, así como de la extrema derecha española y europea.
También acusó a Estados Unidos de intentar debilitar al Gobierno de España para expandir su influencia sobre el estrecho de Gibraltar, argumentando que la crisis migratoria se había convertido en parte de una lucha geopolítica más amplia.
Al debate también se sumó la participación del diputado español Gabriel Rufián, portavoz parlamentario de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), quien hizo eco de las afirmaciones difundidas en redes sociales acerca de que la crisis migratoria servía a los intereses israelíes. Rufián abogó por un amplio consenso nacional sobre el tema en lugar de una confrontación política partidista.
Una publicación de hace años
El periodista José Vizner citó una antigua publicación que Yair Netanyahu, hijo del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, hizo en 2019, en la mencionó el supuesto apoyo de Tel Aviv a los movimientos separatistas en Ceuta y Melilla.
Citando el mensaje de hace años, Vizner cuestionó si la actual presión migratoria representaba una “venganza” contra el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, que “pagamos todos los españoles”.
En la misma línea, el comentarista español Rubén Gisbert hizo afirmaciones similares, argumentando que Marruecos no había intensificado sus reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla hasta que Sánchez asumió el cargo, y posteriormente adoptó posturas cada vez más críticas hacia Israel y una mayor alineación con la causa palestina.
Las relaciones entre España e Israel se han deteriorado drásticamente desde el inicio del genocidio perpetrado por Tel Aviv en Gaza, en octubre de 2023. Madrid ha sido uno de los miembros europeos más críticos con el sufrimiento de los gazatíes, reconoció al Estado de Palestina en mayo de 2024 y ha pedido reiteradamente un alto el fuego inmediato y un mayor acceso humanitario a Gaza.






