A las puertas de una nueva sesión de la Asamblea General de la ONU, Washington vuelve a poner límites a la presencia palestina en territorio estadounidense. Palestina rechazó la decisión de Estados Unidos de extender las restricciones de visado contra funcionarios de la Autoridad Palestina y miembros de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), una medida que calificó de “injustificada” y que, según Ramala, dificulta los esfuerzos para reconstruir la confianza y avanzar hacia una solución de dos Estados.

En respuesta, el Ministerio de Relaciones Exteriores palestino señaló este jueves que las restricciones contradicen los esfuerzos para mejorar las relaciones entre Palestina y Estados Unidos y para crear las condiciones políticas necesarias para la paz y la estabilidad en la región.

En este sentido, la OLP y la Autoridad Palestina reiteraron su compromiso con la paz, la legitimidad internacional y una solución de dos Estados basada en las fronteras del 4 de junio de 1967, “con Palestina e Israel viviendo uno al lado del otro en seguridad y paz”.

Sin embargo, el principal punto de fricción vuelve a estar en el papel de las instituciones internacionales. Palestina rechazó el argumento de Washington de que su recurso a Naciones Unidas, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) y la Corte Penal Internacional (CPI) perjudica las posibilidades de paz.

Por el contrario, Ramala sostiene que acudir a estos organismos y al derecho internacional constituye una vía legítima y pacífica para defender los derechos palestinos. Desde esa perspectiva, el ministerio subrayó que estas acciones no pueden equipararse con la ocupación, la expansión de asentamientos ilegales, la anexión, el desplazamiento o la violencia ejercida por las fuerzas israelíes y los colonos.

Mirá También:  Trump amenaza a Irán con un ataque "muy fuerte" mientras continúa la guerra en Oriente Medio

Relacionado

Las reformas palestinas, en el centro del desacuerdo

Más allá de la cuestión diplomática, el intercambio deja al descubierto otro desacuerdo: el de las reformas que Washington reclama a la parte palestina.

El Ministerio de Exteriores expresó su sorpresa porque el comunicado estadounidense no mencionara lo que describió como “importantes reformas” emprendidas por la Autoridad Palestina. Entre ellas citó cambios en el sistema de protección social y reformas en los ámbitos financiero, administrativo, educativo y jurídico.

Al mismo tiempo, el ministerio defendió que el reconocimiento internacional del Estado de Palestina no pretende sustituir las negociaciones. Lo presentó, en cambio, como un reconocimiento del derecho del pueblo palestino a la autodeterminación y como un respaldo a una paz justa basada en la solución de dos Estados.

Desde la perspectiva palestina, las restricciones contra sus funcionarios tampoco contribuyen a ese objetivo. “Las medidas punitivas y las restricciones no promueven la paz ni combaten la violencia”, afirmó el ministerio, sino que “debilitan al socio palestino comprometido con una solución política”.

A esta preocupación se suma la cuestión de la participación palestina en Naciones Unidas. Ramala advirtió de que cualquier medida que impida la participación plena de su delegación en las reuniones de la organización vulneraría sus derechos y entraría en conflicto con las obligaciones de Estados Unidos como país anfitrión, en virtud del Acuerdo relativo a la Sede.

Relacionado

Washington mantiene la presión

La versión estadounidense es distinta. Un día antes, el Departamento de Estado anunció que prolongaría las restricciones de visado que impiden la entrada al país de miembros de la OLP y funcionarios de la Autoridad Palestina.

Mirá También:  Irán contraataca a Israel y a sitios vinculados a EE.UU. en todo Oriente Medio en plena escalada
Deja un comentario

You May Also Like