Evitando que el fuego se extienda

Hay ocasiones en que es imposible evitar un incendio.  En un entorno particularmente seco, por el paso de una ola de calor o por un cambio en los patrones climáticos causado por el cambio climático antropogénico al que el ecosistema no se ha adaptado aún, si cae un rayo es casi previsible, pero inevitable, que se produzca un incendio en la zona.

El reciente incendio en la Sierra de la Culebra, el segundo más extenso del siglo XXI en España, con más de 30 000 hectáreas devastadas —el primero ocurrió sucedido un mes después, en la misma zona—, fue provocado por una tormenta eléctrica. El día 15 de junio de 2022, varios rayos generaron hasta once focos, que se expandieron rápidamente por el calor extremo, una muy baja humedad en el ambiente y en el suelo y rachas de viento de hasta 70 kilómetros por hora. 

Cuando este tipo de incendios suceden, la prevención deja paso a la extinción. En la nomenclatura sobre incendios forestales existen tres tipos según su extensión: los conatos, que se extienden menos de una hectárea, los incendios propiamente dichos, que se extienden entre una y quinientas hectáreas; y los grandes incendios, que superan las quinientas hectáreas. 

En la lucha contra los incendios forestales, la idea es que todos los focos se queden en conatos y que, en la medida de lo posible, no alcancen las proporciones de grandes incendios, y para ello los mecanismos de extinción son esenciales. Hay determinadas acciones que pueden facilitar esos mecanismos.

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Mecanismos para una actuación rápida y eficaz

Por un lado, la existencia y mantenimiento de cortafuegos. No se trata de tener todo el monte limpio de arbustos —eso genera un grave impacto en los ecosistemas, que no es sostenible para la flora ni para la fauna—. Se trata de disponer de corredores, estratégicamente dispuestos, que delimiten parches de vegetación natural. De este modo, si un área se incendia, se evita que el fuego se extienda a las áreas vecinas. Además, estos cortafuegos pueden emplearse como vías de acceso para el paso de los vehículos de las brigadas. 

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Las acciones de prevención de incendios deben estar en equilibrio o, si es posible, en sinergia positiva con otras actividades de conservación de la naturaleza, no en competencia. De hecho, los incendios producidos por causas naturales en entornos bien conservados, con ecosistemas maduros, poco perturbados y con redes tróficas completas, generalmente se autolimitan.

Disponer de masas de agua cercanas —naturales o artificiales— y mantenerlas en buen estado también es una buena herramienta de prevención. Los medios aéreos de extinción de incendios deben abastecerse de agua, si esos puntos de abastecimiento están próximos y en un estado óptimo la actuación será más rápida y eficaz. 

Es evidente que para que las brigadas y servicios de extinción funcionen, deben estar bien mantenidos y en activo de forma constante, para actuar a la mayor brevedad posible y con la mayor contundencia. La detección temprana y la actuación inmediata son de vital importancia para evitar que un incendio adquiera grandes dimensiones. Todo ello implica un compromiso político y económico que, en muchas Comunidades Autónomas, no se da.

Finalmente, gran parte de las causas que favorecen los incendios forestales son producto del cambio climático antropogénico, por lo tanto, cualquier acción encaminada a su mitigación será beneficiosa.

 

Referencias:

Amacher, G. S. et al. 2005. Not Getting Burned: The Importance of Fire Prevention in Forest Management. Land Economics, 81(2), 284-302. DOI: 10.3368/le.81.2.284

Baeza, M. et al. 2005. Management of Mediterranean shrublands for forest fire prevention (pp. 37-60).

Lozano, F. J. et al. 2008. A multi-scale approach for modeling fire occurrence probability using satellite data and classification trees: A case study in a mountainous Mediterranean region. Remote Sensing of Environment, 112(3), 708-719. DOI: 10.1016/j.rse.2007.06.006

MAPA. 2019. Los incendios forestales en España: Decenio 2006-2015 (NIPO: 003-19-031-5). Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Martell, D. L. 2007. Forest Fire Management. En A. Weintraub et al. (Eds.), Handbook Of Operations Research In Natural Resources (pp. 489-509). Springer US. DOI: 10.1007/978-0-387-71815-6_26

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