El último informe de Provincia Microcréditos, la empresa de inclusión financiera y desarrollo productivo de Banco Provincia, muestra una foto dura. Casi el 40 por ciento de los jóvenes de 18 a 21 años que tienen un crédito no logra pagarlo. La deuda aparece antes que el recibo de sueldo, antes que la estabilidad y antes que una trayectoria laboral capaz de sostener ese compromiso.
El dato central del informe es que la irregularidad -más de tres meses de atraso en el pago- llegó al 39,3 por ciento en abril de 2026 entre jóvenes de 18 a 21 años. Un año antes era de 19,7 por ciento. Es decir, prácticamente se duplicó. En ese universo hay 311.570 usuarias y usuarios con saldos activos, lo que representa el 13,2 por ciento de la población joven de esa edad en todo el país.
La foto es más grave cuando se cruza con el empleo. Entre quienes cayeron en esa dinámica, el 92 por ciento no tiene trabajo en relación de dependencia, alrededor de 113 mil personas. Incluso si se amplía la mirada a otras formas de ocupación registrada, el 90 por ciento no aparece con actividad independiente formal. En términos simples, en nueve de cada diez casos, el crédito llegó antes que el ingreso laboral estable.
El reporte plantea una paradoja. El acceso al crédito suele presentarse como inclusión financiera, pero en un contexto de ingresos débiles por el contexto nacional de las políticas de ajuste, puede transformarse en una puerta de entrada a la exclusión. “Sin trabajo ni ingresos estables ni acompañamiento, el acceso temprano al crédito puede derivar en exclusión y condicionar el futuro financiero de las y los jóvenes”, sostuvo Alejandro Formento, presidente de Provincia Microcréditos y director del Banco Provincia.
El problema no se reparte de manera pareja entre entidades. En el segmento de 18 a 21 años, la irregularidad en empresas de tecnología financiera llega al 43,4 por ciento, mientras que en bancos se ubica en 36,8 por ciento. La brecha es de 6,6 puntos porcentuales. En la comparación interanual, las fintech aumentaron más de 17 puntos porcentuales y los bancos casi 21 puntos porcentuales. El mayor acceso, sin mejores condiciones, terminó exponiendo a usuarios muy jóvenes y con menor respaldo económico.
El informe también mira el primer contacto con el sistema financiero. Entre jóvenes de 18 a 21 años que accedieron por primera vez al crédito en 2025, cerca del 95 por ciento comenzó con una sola entidad. En el 73 por ciento de los casos, esa puerta inicial fue una fintech. Además, tres entidades concentraron el 90 por ciento de esas primeras vinculaciones.
El resultado fue veloz: el 37,4 por ciento de quienes fueron incorporados al crédito en 2025 terminó en mora. Eso equivale a unos 123 mil jóvenes. La situación fue algo más alta entre mujeres: el 38,6 por ciento, alrededor de 65 mil casos, no logró sostener el pago. Entre varones, el nivel fue de 36,2 por ciento, unos 58 mil casos.
La edad también pesa. Entre quienes acceden al crédito a los 21 años, el 31 por ciento incurre en incumplimientos. Entre quienes ingresan a los 19 años, la proporción sube al 44 por ciento. Cuanto más temprano se toma deuda, mayor es el riesgo de quedar marcado por atrasos. La consecuencia no termina con esa primera mora: un historial deteriorado puede cerrar la puerta a financiamiento futuro en mejores condiciones.
Números nacional
El escenario general acompaña el deterioro. A nivel nacional, la irregularidad del crédito al sector privado llegó al 7,3 por ciento en abril de 2026, 0,3 puntos porcentuales por encima de marzo. En hogares, trepó al 12,1 por ciento, más del doble del pico registrado durante la pandemia, que había sido de 5,1 por ciento. En empresas, el nivel fue menor, aunque también en alza: 3,3 por ciento. El gráfico de la página 2 del informe ubica esos registros en valores similares a noviembre y diciembre de 2004, con una trayectoria que se acerca a niveles previos a la crisis de 2001.
En la provincia de Buenos Aires, la situación es todavía más delicada. La irregularidad financiera alcanzó el 18 por ciento en abril, más de 4 puntos porcentuales por encima del 13,8 por ciento registrado en diciembre de 2025. El informe lo vincula con el aumento del costo de vida, la pérdida y deterioro del empleo, la caída de los ingresos y el retroceso del consumo. También remarca que el golpe es más fuerte por la estructura productiva bonaerense, con peso de la industria y el comercio.
“La inclusión financiera es más que dar acceso al crédito. Sin tasas y condiciones sostenibles, asesoramiento y educación financiera, esa inclusión es una ilusión”, afirmó Formento. En esa línea, Provincia Microcréditos presenta la línea “Generación Emprendedora”, destinada a jóvenes de 18 a 25 años, con mejores condiciones para primeros proyectos productivos. A eso se suma el programa “Rico en Data”, del Banco Provincia, dirigido a estudiantes de tercer año de escuelas públicas bonaerenses, que alcanzó a los 135 municipios y a más de 105 mil alumnos en 2025.
El informe cierra con una advertencia sencilla: el desafío no es solo prestar más. Es evitar que el primer crédito se convierta en la primera mancha financiera de una generación que todavía no logró entrar al mercado laboral.
De sobreendeudados a nuevos morosos
Los datos no aparecen aislados. Informes anteriores del Banco Provincia ya venían marcando el avance del sobreendeudamiento. En febrero, una radiografía sobre la mora familiar mostró que una de cada cuatro personas endeudadas tenía problemas para cancelar su crédito. La irregularidad total del sistema era de 13 por ciento: 8,8 por ciento en bancos y 24,6 por ciento en entidades no financieras. Más de la mitad de los adultos tenía algún financiamiento y el total llegaba a 20,5 millones de personas endeudadas.
En mayo, otro reporte vinculó la expansión de la mora con la caída del salario real, el aumento de gastos fijos y la destrucción del empleo. La irregularidad casi se cuadruplicó en un año, de 2,9 por ciento a 11,2 por ciento, mientras la mora total superó el 14 por ciento y más de 6 millones de adultos tuvieron dificultades para afrontar deudas.
Hace diez días atrás, Banco Provincia informó otro deterioro con 120 mil empleos asalariados registrados menos entre el primer trimestre de 2025 y el mismo período de 2026, dos millones de nuevos morosos entre julio de 2025 y marzo de 2026, y una caída de préstamos en pesos de 4,5 por ciento entre diciembre y mayo. En familias, la contracción fue de 6,5 por ciento. En empresas, de 4,5 por ciento.
A mediados de este mes, otro informe indicó que más del 90 por ciento de los hogares recurría al financiamiento para llegar a fin de mes; la morosidad de los hogares era de 12,8 por ciento y más de 1,4 millones de bonaerenses estaban en riesgo crediticio medio o alto. En jubilados, el 44,13 por ciento tenía deudas activas, más de 3,9 millones de personas.
La agenda también llegó a la Legislatura bonaerense. El gobernador Axel Kicillof se reunió con Ana Luz Balor, autora del Proyecto de Ley de Protección de Familias Sobreendeudadas, que busca prohibir hostigamientos, amenazas, tratos indignos y prácticas abusivas en reclamos extrajudiciales.
El diagnóstico que atraviesa todos esos antecedentes es el mismo, y parte en que la deuda dejó de ser una herramienta para crecer y pasó a ser, para muchos hogares y jóvenes, una forma de sobrevivir frente al ajuste nacional.







