“¿Qué más tiene que pasar para que el mundo actúe?”. Con el pueblo palestino atravesando lo que describió como “uno de los momentos más peligrosos de su historia”, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, pidió este jueves a los líderes de la Asamblea General de la ONU medidas para impedir “más masacres” en Gaza y Cisjordania ocupada. Y denunció que Israel intenta hacer imposible la vida de los palestinos en sus tierras para obligarlos a abandonarlas.
Abbas intervino ante la asamblea de manera remota, con un mensaje de video, después de que Washington negara los visados a la delegación palestina para viajar a Nueva York por segundo año consecutivo. Al comienzo de su discurso, rechazó esta medida y calificó la decisión estadounidense de impedir su presencia como una violación de sus obligaciones como país anfitrión.
El líder palestino centró su discurso en la catastrófica situación en Gaza y Cisjordania ocupada. “Hoy les hablo en nombre del pueblo palestino, que afronta uno de los momentos más peligrosos de su historia”, afirmó.
Sostuvo que la población está siendo privada de sus derechos más básicos y que las operaciones israelíes han provocado desplazamientos y una “catástrofe humanitaria sin precedentes”.
Las fuerzas israelíes, agregó, han destruido “barrios, ciudades, campamentos, escuelas, hospitales, hogares, mezquitas e iglesias” y han atacado elementos esenciales para sostener la vida de la población palestina y de las futuras generaciones.
“No permitan una nueva Nakba”
Abbas sostuvo que las acciones israelíes ya no buscan únicamente impedir la creación de un Estado palestino, sino que amenazan directamente la permanencia de los palestinos en sus propias tierras.
“Lo que está ocurriendo en Gaza, Cisjordania (ocupada) y en Jerusalén Este (ocupada) no son incidentes aislados, sino un plan colonial maligno que tiene como objetivo hacer imposible la vida de los palestinos en su tierra para obligarlos a dejarla”, denunció.
En uno de los momentos más contundentes de su intervención, hizo referencia a la Nakba, que en árabe significa “catástrofe”, de 1948, cuando cientos de miles de palestinos fueron expulsados de sus hogares durante la creación del Estado de Israel.
“No permitan una nueva Nakba, más masacres como en 1948. No permitan que bandas terroristas protegidas por las fuerzas israelíes quemen casas palestinas (…) No permitan que nuestros niños vivan bajo el yugo del miedo y de la amenaza”, reclamó.
También cuestionó a los países que continúan suministrando armas a Israel pese a las denuncias sobre la situación humanitaria. “¿Cuánto tiempo más permanecerán en silencio, brindando incluso armas que luego serán utilizadas contra los palestinos?”, preguntó.
“¿Qué está esperando la comunidad internacional?”, insistió.
Además, acusó a Israel de buscar ampliar sus fronteras para avanzar hacia lo que describió como un proyecto de “Gran Israel”.
Ataques y expansión de Israel en Cisjordania ocupada
En cuanto a Cisjordania ocupada, señaló que se ha acelerado la expansión de los asentamientos israelíes, mientras aumentan la violencia de los colonos y las demoliciones de viviendas palestinas.
Calificó estas políticas como formas de “discriminación racial, limpieza étnica y terrorismo de Estado” y recordó que la dirigencia palestina lleva años alertando de que las acciones israelíes son contrarias al derecho internacional.







