En exactamente una semana, la guerra entre Estados Unidos y Teherán cumplirá siete meses: más de 200 días de fuego cruzado, insistentes esfuerzos diplomáticos, acuerdos de paz escurridizos, restricciones extensas sobre el estrecho de Ormuz, golpes asfixiantes al mercado energético y un conflicto que sólo parece extender sus tentáculos hacia unos objetivos cada vez más difusos. Como saldo, la única certeza apunta a que, por lo pronto, el final de la disputa todavía no se divisa en el horizonte.

De hecho, manteniendo el ritmo de desarrollos constantes durante la guerra, la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC, por sus siglas en inglés) afirmó este lunes que interceptó y destruyó un dron MQ-1 del Ejército de EE.UU. sobre el estrecho de Ormuz, según reportaron medios iraníes.

La IRGC sostuvo que el dron fue derribado por su nuevo y avanzado sistema de defensa aérea aeroespacial, que opera como parte de la red militar integrada del país, detalló la agencia de noticias Mehr.

Y, ahondando en detalles, la Guardia Revolucionaria de Irán señaló que Washington había reactivado el MQ-1 tras sufrir grandes pérdidas en su flota de MQ-9. Añadió que el MQ-1 –conocido como la «Bestia de Kandahar» tras acumular cerca de 20.000 horas de vuelo sobre Afganistán– había sido retirado del servicio militar estadounidense y reemplazado por el MQ-9.

Tras la destrucción de gran parte de la flota de MQ-9, Estados Unidos se ha visto obligado a utilizar este dron, afirmó la IRGC.

¿Un camino al diálogo?

Ahora bien, la destrucción del dron se conoce un día después de que Irán confirmara, en palabras del presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, que el país le había comunicado a los mediadores sus condiciones para retomar las negociaciones con EE.UU. El domingo, la cadena estatal IRIB, reportó que Qalibaf había confirmado que Teherán ha «transmitido explícitamente sus condiciones a la parte contraria a través de intermediarios”.

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Un posible –aunque estrecho– camino de diálogo hacia el que Washington da algunas muestras de querer acercarse. Sin ceder en su tono de amenazas y advertencias, el presidente de EE.UU., Donald Trump, señaló en conversación con la cadena Fox News ese mismo domingo que ha entrado en una fase crítica de decisión sobre la guerra en curso con Irán.

Si bien alertó, como ha sido recurrente en los meses de conflicto, que se producirán importantes acontecimientos si Teherán no cambia su conducta, también describió que entre sus opciones actuales está negociar un acuerdo. “Mi pregunta es: ¿si debo, y cuándo, destruir el país entero? Más les vale comportarse”, lanzó el mandatario, antes de señalar tres alternativas: “aniquilar” Irán, dejar que se “pudra” económicamente o negociar un acuerdo.

Ahora bien, y aquí las conversaciones vuelven a aparecer, ante una pregunta sobre la semana de alto nivel de la Asamblea General de la ONU, que comienza este lunes, Trump manifestó su disposición a entablar un diálogo diplomático. Incluso afirmó que «probablemente estaría abierto» a reunirse con el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian.

Por el momento, ni Teherán ni Pezeshkian han respondido a las declaraciones del líder estadounidense sobre un posible encuentro.

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Y en esa línea, también el mismo domingo, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, declaró que la puerta está abierta para que Irán retome las negociaciones y se pueda poner fin al conflicto que ha convulsionado Oriente Medio.

Durante un evento de Al-Monitor Live en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de la ONU, Waltz afirmó que el Gobierno de Trump cree que el tiempo está de su lado en la guerra. «Creo que es así», respondió Waltz al ser preguntado al respecto por Andrew Parasiliti, asesor principal de Al-Monitor.

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Entonces, añadió que la puerta está abierta para que Irán vuelva a la mesa de diálogo, al tiempo que desestimó como «fantasiosos» los informes que indicaban que Teherán había exigido el fin de las sanciones estadounidenses y reparaciones como condiciones para reanudar las conversaciones.

“El régimen iraní se encuentra en su punto más débil desde 1979 y se está debilitando aún más”, afirmó Waltz, citando la presión económica y el colapso de la moneda iraní. “Volverán a las conversaciones, espero que de forma pacífica y diplomática”.

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Trump ya había afirmado que la guerra con Irán «terminaría después de las elecciones intermedias» para el Congreso de EE.UU., que se realizan a principios de noviembre. Y el conflicto con Irán será una prueba clave para el Partido Republicano, al que pertenece Trump, si quieren mantener sus estrechas mayorías en el Legislativo.

Irán dice que EE.UU. decidió retomar ataques

Respondiendo al hecho de que las tensiones y la desconfianza entre Washington y Teherán se mantienen en carne viva, las fuerzas iraníes declararon el sábado haber recibido información que sugiere que Estados Unidos decidió reanudar los ataques en su contra.

«Según la información recibida, Estados Unidos ha decidido una vez más reanudar las medidas contra Irán, con el visto bueno de algunos países de la región, en una reunión conjunta celebrada en un país europeo», declaró el Cuartel General Central de Khatam al-Anbiya en un comunicado difundido el domingo por la emisora ​​estatal IRIB.

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