«Asfixiante asedio». Así es como el Ministerio de Exteriores palestino describe el cerco impuesto por Israel sobre Al-Mughayyir, una localidad del centro-norte de Cisjordania ocupada cuyos habitantes llevan 20 días con la movilidad severamente limitada. La denuncia se produce en una nueva jornada marcada por incursiones militares israelíes, ataques de colonos y restricciones a la población palestina, ante las que Palestina pidió el sábado una intervención internacional urgente.

En un comunicado, el Ministerio afirmó que Israel ha cerrado los accesos a la localidad y permite a sus habitantes desplazarse únicamente durante dos horas al día.

A estas restricciones se suma, según la institución, la prohibición de entrada de ambulancias en la localidad, en medio de «ataques indiscriminados» contra la población.

«Estas acciones israelíes constituyen un intento de aislar y asediar militar y económicamente la localidad y desplazar a sus habitantes», advirtió el Ministerio.

En este sentido, señaló que el aumento de los ataques del Ejército y de los colonos en Cisjordania ocupada forma parte de una política destinada a «crear una realidad de muerte, terror y desplazamiento forzoso», además de alterar la situación sobre el terreno.

Asimismo, alertó de que la «continua protección, suministro de armas y cobertura política y jurídica» a los colonos podría desembocar en «una escalada con consecuencias incontrolables».

Por ello, instó a la comunidad internacional y a todos los países a ir más allá de la «mera condena verbal» y adoptar «medidas políticas, jurídicas y económicas disuasorias», además de proporcionar protección internacional al pueblo palestino.

En concreto, pidió activar la jurisdicción internacional para procesar a los responsables de las violaciones, impedir la entrada de productos procedentes de asentamientos ilegales en los mercados internacionales y exigir responsabilidades a las entidades que proporcionen armas, financiación o apoyo a los colonos.

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Una jornada de ataques y nuevas incursiones

En este contexto, distintos puntos de Cisjordania ocupada han sido escenario, desde el sábado, de nuevos episodios de violencia. Al menos 14 palestinos y dos periodistas extranjeros resultaron heridos en ataques atribuidos a las fuerzas israelíes y a colonos, según autoridades y personal médico.

En Qusra, localidad del norte de Cisjordania ocupada situada al sur de Nablus, decenas de colonos atacaron una vivienda palestina en la zona de Ras al-Ain con piedras y gases lacrimógenos, dejando alrededor de siete heridos. El alcalde Abdel Azim Wadi añadió que el cerco impuesto por colonos en torno a tres viviendas de la localidad se mantiene por vigésimo primer día consecutivo, dificultando el acceso de las familias a alimentos, agua y otros productos básicos.

En la cercana Jalud, también al sur de Nablus, colonos atacaron a una familia palestina y a dos periodistas extranjeros que la acompañaban. Un hombre palestino y su esposa sufrieron contusiones, mientras que los dos periodistas resultaron heridos, uno en una mano y otro en la espalda.

Asimismo, hombres enmascarados atacaron en Jalud a Aida Ahmed Abdullah, de 51 años, y a tres miembros de un equipo de NBC News que entrevistaban a su familia, según informó la cadena estadounidense. Abdullah había denunciado que colonos habían obligado a su familia a abandonar su vivienda.

Al menos cuatro hombres salieron de un vehículo con matrícula israelí y atacaron al grupo con palos y piedras. El corresponsal Matt Bradley y otros dos miembros del equipo resultaron heridos, mientras Abdullah fue trasladada para recibir atención médica.

«Salieron del coche, nos golpearon y luego volvieron a subir», relató Bradley. Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, condenó la violencia y describió a los responsables como «un puñado de alborotadores», según NBC News.

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Más al norte, en el campo de refugiados de Al-Faraa, situado al sur de Tubas, seis palestinos resultaron heridos por inhalación de gases lacrimógenos durante una incursión israelí. Todos fueron atendidos en el lugar, según la Media Luna Roja Palestina.

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