Irán afirmó este domingo que está decidido a defender su soberanía tras los últimos ataques de Estados Unidos contra el país, mientras la frágil tregua en la guerra entre Washington, Tel Aviv y Teherán en Oriente Medio pende de un hilo.
«Irán condena enérgicamente los ataques aéreos perpetrados por el ejército terrorista de Estados Unidos contra varias instalaciones de monitoreo y vigilancia en la costa sur del país durante la madrugada del domingo», señaló el Ministerio de Exteriores iraní en un comunicado, en el que además subrayó «su determinación de defender la soberanía nacional de Irán» frente a los ataques estadounidenses.
Las declaraciones llegan en medio de acusaciones cruzadas entre Irán y Estados Unidos por supuestas violaciones del alto el fuego, lo que amenaza con hacer descarrilar las negociaciones para poner fin al conflicto.
Horas antes, el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió que Irán «dejará de existir» si Washington se ve «obligado» a reanudar la guerra.
«Aviones de Estados Unidos acaban de atacar depósitos iraníes de misiles y drones, así como radares costeros, por violar el acuerdo de alto el fuego, ¡otra vez!», escribió Trump en Truth Social.
«Puede llegar un momento en el que ya no podamos seguir siendo razonables y nos veamos obligados a completar militarmente el trabajo que empezamos con mucho éxito. Si eso ocurre, ¡la República Islámica de Irán dejará de existir!», añadió.
Los nuevos ataques estadounidenses
En este sentido, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó el sábado que los ataques fueron ejecutados el 27 de junio «por orden del comandante en jefe».
Según el comunicado, la ofensiva se produjo después de que fuerzas iraníes lanzaran un dron de ataque de un solo uso que impactó contra el petrolero M/T Kiku, con bandera panameña, mientras transitaba cerca del estrecho de Ormuz con más de 2 millones de barriles de crudo.
«Las fuerzas del CENTCOM lanzaron ataques hoy en respuesta directa a la continua agresión iraní contra el transporte marítimo comercial», indicó el mando.
Los bombardeos alcanzaron infraestructura de vigilancia militar, sistemas de comunicaciones, posiciones de defensa aérea, depósitos de drones y capacidades para el tendido de minas. El CENTCOM añadió que el tránsito de buques comerciales por el estrecho de Ormuz continúa y que las fuerzas estadounidenses «permanecen vigilantes, preparadas y listas para actuar».






