Al Gobierno se le acaban las maniobras para dilatar la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, y mientras tanto, presionaron a los rectores de las universidades nacionales a través de un comunicado del Ministerio de Capital Humano exigiendo medidas contra paros docentes y no docentes, en pos de “garantizar, de manera efectiva y sin interrupciones, el derecho de enseñar y aprender”. El docente y secretario de la CONADU, Federico Montero, determinó que “además de ser medio floja, la nota se equivocó de destinatario: quien debería cumplir la normativa vigente para garantizar el derecho a la universidad es el Gobierno”.
En el horizonte está la cuarta marcha federal del 12 de mayo anunciada hace unos días por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que promete tener tanta convocatoria como la del pasado abril del 2024. Este lunes, además, el Gobierno publicó otro comunicado que sostiene una “extrema preocupación” por la suspensión de la actividad académica, donde los estudiantes parecen ser “víctimas de los paros impulsados por los gremios”. Ante las incongruencias del planteo, Montero invitó a los funcionarios de Educación “a que vengan a alguna de las clases públicas a tomar nota”.
El documento firmado por el subsecretario de políticas universitarias, Alejandro Álvarez, solicitó a los rectores una serie de informes a entregar en menos de 48 horas, o de lo contrario “el incumplimiento de lo aquí requerido habilitará la revisión de la asignación, ejecución o transferencia de recursos presupuestarios nacionales”. Para el presidente de la Federación Universitaria Argentina (FUA), Joaquin Carvalho, está claro que esto forma parte de “una cortina de humo para no cumplir con sus responsabilidades”.
Entre los puntos a cumplir por los rectores figuran el cumplimiento del calendario académico, la apertura de los edificios, la implementación de clases virtuales y reprogramaciones para “garantizar continuidad” en las cursadas. En sus redes sociales, la ministra de Capital Humano Sandra Pettovello compartió que “el sostenimiento financiero por parte del Gobierno nacional exige, como condición necesaria, la operatividad del sistema y la protección irrestricta del derecho de enseñar y aprender”.
Con cierto desconcierto, el secretario general del Sindicato de Docentes de la Universidad de Buenos Aires (Feduba), Pablo Perazzi, sostuvo que “el Gobierno no puede exigir absolutamente nada porque está incumpliendo una ley que tiene dos fallos de cámara, mientras nosotros cumplimos sistemáticamente con nuestras tareas y obligaciones”. Hace más de dos años que las universidades públicas resisten gracias a la labor de sus docentes y no docentes, que continúan pese a que sus salarios fueron devaluados.
Desde Feduba, tras la llegada de estos comunicados oficiales anunciaron una clase pública titulada “Definime conocer”, a cargo del profesor de filosofía del lenguaje Federico Penelas. Será en Miró y Bonifacio este miércoles a las 16 horas, bajo el polémico departamento de lujo adquirido por el Jefe de Gabinete Manuel Adorni, que ahora se encuentra en investigaciones por enriquecimiento ilícito.
En relación al cuarto llamado a las calles, Carvalho determinó que “la marcha del 12 de mayo está tomando cuerpo, y va a ser multitudinaria, a eso le teme el gobierno nacional y en este caso la ministra de Capital Humano”. La convocatoria fue organizada por la FUA, el CIN y diversos frentes gremiales. El objetivo es exigir el cumplimiento de la ley para que los trabajadores universitarios recuperen salarios dignos, y los establecimientos se financien para poder funcionar con normalidad. “Ya logrado el objetivo legislativo y judicial, lo que resta es la calle, el pueblo”, sostuvo el presidente de la FUA.
Lo único que rescata Perazzi de la nueva movida libertaria es que “por primera vez en dos años y seis meses que llevan de gestión, reconocieron a la educación como un derecho, algo inédito”. Para la comunidad universitaria, no caben dudas de que la Marcha Federal Universitaria del 12 de mayo genera muchas expectativas. El secretario general de Feduba aseguró que al Gobierno “le entró la bala”.







