Pese a la amplia destrucción causada por Israel, entre la esperanza y la cautela miles de libaneses habían comenzado a regresar a sus hogares en el sur del país tras la tregua. Sin embargo, este domingo el escenario volvió a deteriorarse rápidamente: los ataques se intensificaron y provocaron desplazamientos masivos, mientras Tel Aviv ordenaba escalar la ofensiva, aun pese al alto el fuego vigente.
Según un comunicado de su oficina, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ordenó intensificar la ofensiva en Líbano este fin de semana, con sus ataques dirigidos a –según dice– objetivos del grupo libanés Hezbollah. En paralelo, el ejército israelí instruyó el sábado a los residentes de varias aldeas del sur a no regresar, alegando “actividad militar en curso”. “No está permitido acercarse a la zona del río Litani, el valle de Salhani y el Saluki”, dijo el portavoz Avichay Adraee en la red social X, al enumerar más de 50 aldeas.
Justamente, el ejército israelí anunció la semana pasada que ha tomado el control total de 55 aldeas en el sur del Líbano dentro de lo que denomina la “línea amarilla”, impidiendo el regreso de los desplazados y atacando a quienes se aproximen. Con ello, Tel Aviv dejó claro que busca establecer lo que llama una zona de amortiguación bajo su control, en una estrategia similar a la aplicada en Gaza.
Así, mientras bloquea el retorno de miles de libaneses y se agrava la crisis humanitaria —con 1,6 millones de desplazados—, el luto continúa extendiéndose en el país. En las últimas horas, los ataques de Tel Aviv siguieron cobrando vidas entre la población civil: solo el domingo, al menos 14 personas, entre ellas dos niños, murieron y otras 37 resultaron heridas en una serie de bombardeos contra múltiples zonas del sur.
Relacionado
En tanto, la agencia estatal libanesa NNA informó que los ataques alcanzaron las localidades de Zawtar, Maidafoun y Yohmor al-Shaqif, mientras que la artillería impactó en áreas entre Deir Seryan y Yohmor. Aviones de guerra israelíes bombardearon también las afueras de Shaaitiyeh, y otro ataque alcanzó una vivienda en Qalileh, en el distrito de Tiro. Además, cazas israelíes sobrevolaron la capital, Beirut.
La escalada continuó la madrugada del lunes, cuando el ejército israelí atacó la entrada de la localidad de Kafra y cortó la carretera que conduce a la ciudad.
Tras los desplazamiento, soldados israelíes saquean hogares y tiendas
En paralelo, han surgido múltiples denuncias de saqueos a manos de israelíes. El diario israelí Haaretz informó que soldados aseguraron haber presenciado el robo de lingotes de oro por parte de otros militares en el sur del Líbano.
El medio ya había publicado reportes sobre soldados saqueando viviendas y negocios en la región, con conocimiento de sus comandantes, según indicó.
“Los testimonios describen el robo de motocicletas, televisores, pinturas, sofás y alfombras a gran escala, lo que se ha vuelto rutinario. Tanto comandantes de alto como de bajo rango en el terreno estarían al tanto del fenómeno, pero no están tomando medidas disciplinarias para frenarlo”, indicó.







