A sólo 11 días de que se cumplan ocho meses de una guerra que se ha estancado y sigue asfixiando los mercados energéticos, Estados Unidos e Irán volvieron a cruzar mensajes de advertencia que, pese al ya habitual tono amenazante, no dejan de mencionar una opción difusa de negociación.
Las dosis de declaraciones que protagonizaron este fin de semana empezaron con Teherán señalando el sábado que sigue abierto al diálogo, pero con “garantías creíbles” de que no habrá un nuevo ataque. Y Washington, en voz del secretario de Guerra, Pete Hegseth, sostuvo horas después que Irán debe alcanzar un acuerdo nuclear o enfrentarse a la “devastación” de una operación militar.
Durante un discurso ante cadetes y reclutas militares del Cuerpo de Entrenamiento de Oficiales de la Reserva en la Universidad de Tennessee este sábado, Hegseth advirtió que Teherán debe “renunciar” a sus “ambiciones nucleares” mediante negociaciones o arriesgarse al poderío militar de EE.UU.
«Irán tendrá que tomar una decisión muy pronto sobre si renunciará a esas ambiciones en la mesa de negociaciones o si se enfrentará a la devastación que Estados Unidos puede infligir y que infligirá rápidamente si es necesario», declaró Hegseth.
La amenaza de ataques se mantiene
Reiteradamente, Teherán ha señalado que su programa nuclear es de carácter pacífico, tiene fines civiles y no busca desarrollar un arma nuclear, como ha argumentado Washington durante años, incluso antes de lanzar la guerra el pasado 28 de febrero.
Y, siguiendo esa retórica de EE.UU., Hegseth acusó a Irán de supuestamente construir un gran arsenal de misiles convencionales para disuadir la acción militar mientras persigue sus «ambiciones nucleares». Entonces sostuvo que la fuerza militar estadounidense es esencial para obligar a sus adversarios a negociar.
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El viernes, el presidente de EE.UU., Donald Trump, había abierto la posibilidad a nuevos ataques contra instalaciones nucleares de Irán, incluyendo una que se sospecha es subterránea y se conoce como la montaña Pickaxe. «Ahora estamos considerando la montaña Pickaxe. Puede que tengamos que ir allí», dijo.
Sus declaraciones llegaron después de que el miércoles de la semana pasada reportes de prensa indicaran que EE.UU. estaba evaluando lanzar la “madre de todas las bombas” sobre objetivos iraníes. En una conversación con la cadena Newsmax, Trump aclaró que dicha arma no es nuclear como se llegó a reportar. «La madre de todas las bombas no es nuclear”, sostuvo, y luego la describió como «simplemente una bomba extremadamente grande».
Irán rechaza “coerción” y exige garantías para un diálogo
Horas antes de la renovada amenaza de Hegseth el sábado, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, había indicado que su país sigue abierto a las negociaciones, pero exige «garantías creíbles» antes de reanudar el diálogo, según lo citó la agencia estatal de noticias IRNA.
«Irán no acepta la coerción, ni las amenazas ni la intimidación, y no renunciará a sus derechos soberanos bajo presión. Sin embargo, sigue dispuesto al diálogo basado en el respeto mutuo y garantías creíbles», afirmó Araghchi en la sesión número 52 del Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores de la Organización para Cooperación Islámica (OCI), que se realizó en Bagdad este sábado y domingo.
En esa línea, el alto diplomático agregó que Teherán negoció «de buena fe» durante los últimos dos años, pero afirmó que los esfuerzos diplomáticos fueron afectados repetidamente por ataques militares de parte de EE.UU. Lo que, en sus palabras, generó una «profunda desconfianza» ante la reanudación de las negociaciones sin garantías contra una posible repetición de estos ataques.
No obstante, Araghchi aseguró que Teherán ha mantenido abierta la puerta a la diplomacia. Y, de hecho, se refirió a una propuesta previa de siete días transmitida a través de Qatar, según la cual, dijo, el estrecho de Ormuz podría reabrirse y el tráfico marítimo normal restablecerse si se cumplen las condiciones necesarias.
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El ministro también se refirió al acuerdo alcanzado el 17 de junio en Islamabad entre Irán y Estados Unidos, mediado por Pakistán y con el apoyo de Qatar. Indicó que el tráfico marítimo se recuperó hasta alcanzar aproximadamente el 60% de su nivel previo a la guerra en un plazo de dos semanas, antes de que la implementación del acuerdo se estancara.
Pezeshkian dice que Irán responderá a cualquier ataque
Por su parte, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, reiteró este domingo que el país no busca atacar a otros países, pero que respondería con firmeza a cualquier acción contra su territorio. “Nuestra defensa no se basa únicamente en misiles. Nuestra defensa reside en el pueblo, la unidad y la cohesión que nos caracterizan”, afirmó, de acuerdo a lo reportado por la agencia de noticias semioficial ISNA.
A través de un discurso virtual ante el Parlamento reunido para considerar a su candidato a ministro de Defensa, Pezeshkian añadió que Teherán no cederá ante lo que describió como presión e «intimidación» por parte de los países que atacan a Irán.






