Israel Katz, ministro de Defensa de Israel, anunció este martes un golpe contra Irán que aún debe ser confirmado por Teherán: Ali Larijani, el principal responsable de seguridad del país, habría muerto en un ataque aéreo.
Según un comunicado difundido por su oficina, Katz aseguró que Larijani y también el comandante de la milicia Basij, Gholamreza Soleimani, fueron “eliminados” en bombardeos nocturnos.
“Acabo de recibir información del jefe del Estado Mayor de que Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, y el jefe de la Basij —el principal aparato de represión de Irán— (Soleimani), fueron eliminados anoche”, en referencia al lunes.
Los medios israelíes informaron previamente que Larijani, quien dirige el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, fue el objetivo de los ataques nocturnos llevados a cabo por Tel Aviv.
Por el momento, las autoridades iraníes no han respondido a estas afirmaciones. Sin embargo, tras las declaraciones israelíes, los medios estatales iraníes difundieron una nota manuscrita atribuida a Larijani, según informó la agencia de noticias Reuters.
En los días previos a los ataques, Larijani se mantuvo activo y visible. Un día antes de los bombardeos, el lunes, difundió un mensaje criticando a varios gobiernos de países musulmanes por no respaldar a Teherán —una postura que calificó de contraria al islam— y aseguró que Estados Unidos e Israel se encuentran en un “aprieto estratégico”.
Además, su última aparición pública fue el viernes pasado, cuando participó junto a otros responsables y miles de personas en una marcha en Teherán por el Día de Al-Quds para desafiar las amenazas contra Irán y manifestar su rechazo a la guerra contra su país.
Ese mismo día, Estados Unidos ofreció una recompensa de hasta 10 millones de dólares por información sobre altos mandos militares y de inteligencia iraníes, incluido Larijani, como parte de una lista de diez figuras vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Si se confirma su muerte, Larijani sería el funcionario iraní de mayor rango asesinado en la guerra, después del líder Supremo Ali Jamenei, a quien mataron los ataques de EE.UU. e Israel en el primer día del conflicto.






