Las instituciones dedicadas al acompañamiento de las infancias avanzan con tareas integrales de acondicionamiento, formación y nuevos proyectos pedagógicos.
De cara al inicio del ciclo 2026, el Espacio de Primera Infancia (EPI) del barrio 30 de Mayo y el Centro de Desarrollo Infantil (CDI) del barrio San Luis desarrollan un trabajo de preparación con formación del personal y fortalecimiento de sus propuestas educativas.
Estas acciones están orientadas a priorizar el bienestar y la atención de niños y niñas desde los primeros días de vida.
Las tareas que se llevan adelante para recibir a los infantes incluyen limpieza preparación de salas, materiales y equipamiento, como parte de una planificación orientada a garantizar condiciones adecuadas para una atención y educación de calidad.
En paralelo, se desarrollan instancias de capacitación para el personal en primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar, con el objetivo de fortalecer la capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia.
A estas acciones se suma la profundización en los principios de la Ley Micaela y la formación en cuidados corporales de calidad.
Durante este año, además, se incorpora un nuevo proyecto artístico a cargo de Patricia Camino, que ampliará las experiencias dentro de las propuestas cotidianas.
El CDI del barrio San Luis funciona en Chubut y Ramón Milani, junto al SUM barrial, y está destinado al cuidado integral de niños y niñas de 45 días a 2 años, con prioridad para familias en situación de vulnerabilidad. Por la tarde, entre las 17 y las 19, el lugar es sede del Centro Vespertino del barrio, con propuestas de carácter comunitario.
En el barrio 30 de Mayo, el EPI ofrece un servicio gratuito de cuidado y crianza compartida para niños y niñas de la misma franja etaria. La propuesta contempla dos turnos: uno matutino, de 8 a 12, con desayuno y almuerzo, y otro vespertino, de 13 a 17, con almuerzo y merienda.
Ambas instituciones integran la red municipal de cuidado y acompañamiento a las infancias, junto al Jardín Maternal e Infantil “Clarisa Amézaga”, ubicado en el barrio Iporá, que inició el lunes pasado su ciclo lectivo con una matrícula de 69 niños y niñas de entre 45 días y 2 años.
Estos espacios tienen como eje la preservación de los derechos de la primera infancia y el trabajo integral con los grupos familiares. En ese marco, la política impulsada por la Municipalidad de Chascomús apunta a revertir situaciones de desigualdad que afectan especialmente a los sectores más vulnerables, promoviendo una distribución más equitativa de las tareas de cuidado y ampliando las posibilidades de las mujeres para desarrollar otras actividades.







