En las previas a la gran movilización del 24 de marzo, la imagen de Javier Milei se derrumbó por las truchadas de Manuel Adorni. La mayoría no entiende de criptomonedas, pero sabe de avivadas, por eso las truchadas echaron luz sobre la estafa multmillonaria de las cripto en la que participó el Presidente a la vista de todos. “Compren la cripto” se transformó en “compren un buzón”.

Milei se desentendió, viajó primero a Estados Unidos a una “Semana Argentina” que alguien organizó en plena guerra con Irán. La Semana pasó desapercibida, si no fuera que en un exceso de entusiasmo aspiracional mosaico el Presidente metió al país en esa conflagración impredecible y catastrófica al respaldar los bombardeos de Israel y Estados Unidos a los persas.

El país se hunde en el caos de una inflación que no cesa, en la caída cada vez más acentuada del consumo, en el cierre de fábricas y comercios. El Presidente vino de visita y se fue a España, donde, como si Argentina fuera una fiesta, dio consejos sobre Economía a la ultraderecha peninsular.

El miércoles, la policía atacó a discapacitados en silla de ruedas en la Plaza de Mayo y luego, con refuerzos de Gendarmería, arremetieron con audacia y osadía sobre los jubilados en la Plaza del Congreso. Paralíticos y ancianos resultaron con heridas. Milei siguió de paseo y se fue a Hungría, porque en su país no pasa nada.

Pero aquí en Argentina, apareció el contrato del Presidente con el pillo internacional Hayden Davis por el cual debía recibir cinco millones de dólares en tres entregas. Las revelaciones surgieron del celular de Mauricio Novelli que el fiscal Eduardo Taiano cajoneó durante meses.

Taiano quedó crucificado por la desconfianza a un Poder Judicial del lawfare y de las mesas judiciales armadas por el macrismo. Para la sociedad está claro que hay una Justicia que se mueve sólo cuando se afectan intereses de los poderosos. Nadie cree que sea independiente.

Mirá También:  "Cuando criminalizamos a los inmigrantes, empezamos a despojarlos de la idea de que son parte de Estados Unidos"

Esa imagen quedó plasmada en el alegato de Cristina Kirchner y en el circo que forzaron para exponerla públicamente en un intento de correr el eje de la atención pública de los escándalos del vocero y la familia presidencial.

La causa Cuadernos es una construcción forzada del fiscal Carlos Stornelli y el juez Claudio Bonadio. Toda la causa está viciada de irregularidades, desde la elección del tribunal sin sorteo, hasta empezar con fotocopias y cuadernos quemados, que después aparecieron y donde las pericias encontraron que tienen varias partes falsificadas. Hay testigos extorsionados para declarar contra Cristina Kirchner. Un colaborador de las investigaciones, el falso abogado Marcelo D’Alessio fue condenado por extorsionar a un empresario al que querían hacerle declarar en contra de la expresidenta. En todas esas acciones de D’Alessio aparecían el fiscal Stornelli y varios periodistas. D’lessio armó la causa del Gas Licuado contra Julio De Vido y Roberto Baratta, con un supuesto técnico que terminó preso por mentir. Y otro perito acusó a Bonadio de presionarlo para que cambiara sus conclusiones. Igual los acusados fueron condenados.

Y Bonadio y Stornelli usaron esa causa truchada para quedarse con la causa Cuadernos, a la que ya tenían porque el periodista de La Nación Diego Cabot les había entregado las fotocopias. No hubo sorteo. El viceministro de Justicia, Santiago Viola –que acaba de asumir– fue imputado por meter dos testigos falsos en la causa de la “ruta del dinero K”. Los dos fueron juzgados y condenados por falso testimonio.

Prácticas mafiosas”, expresó Cristina Kirchner cuando hizo el recorrido de todos los desmanes cometidos por el dúo Bonadio-Stornelli. Los indicios sirven para buscar pruebas, si no las hay, no pueden condenar a una referente de gran parte del país porque esa parte del país asumirá con toda razón que se trata de persecución político-judicial.

Mirá También:  Asesinaron a un jubilado con golpes de pala en la cabeza

A pesar de la campaña de difamación que sufrió desde su primera presidencia, Cristina Kirchner mantuvo una alta imagen positiva. Según una encuesta reciente de Pulse Research, la expresidenta tiene una imagen positiva del 37,6 por ciento. Las personas incluidas en ese porcentaje descreen de la justicia. Y los que se alinean en la posición contraria tampoco le creen, pero les parece bien que persiga a alguien que no piensa como ellos.

En cambio, la encuesta de Zuban Córdoba, la primera después del escándalo por la estafa millonaria de las criptomonedas, midió la imagen positiva presidencial en apenas 34,5 por ciento. Incluso por debajo de lo que medía antes de la ayuda de Donald Trump. Desde el punto de vista cualitativo, el motivo que aparece como decisivo es la corrupción. Es un tema que surge con fuerza cuando la situación económica toca fondo.

El canciller Pablo Quirno dio a entender que el país podría enviar fuerzas militares y navales para colaborar con Estados Unidos. Al mismo tiempo, en Washington renunciaba el jefe de la lucha antiterrorista, Joe Kent, al que nadie puede calificar de izquierdista ni demócrata. Es considerado como una especie de héroe porque su esposa fue asesinada por el Isis. En el mundo del espionaje nadie discute que fueron los gobiernos demócratas los que financiaron a Al-Qaeda en Afganistan y que Al-Qaeda fue la matriz de Isis. Kent dijo que Trump fue arrastrado a la guerra por el premier israelí, Benjamin Netanyahu, porque Irán no tiene armas nucleares.

Hay un antecedente sobre Netanyahu con relación a la Argentina. No fue casual que el fiscal Nisman abandonara repentinamente sus vacaciones en Europa en 2015, y dejara a sus hijas en un aeropuerto, para regresar y presentar una acusación de encubrimiento contra Cristina Kirchner por el memorándum con Irán.

Mirá También:  Los intendentes bonaerenses harán una presentación conjunta. Un amparo contra el tarifazo

El fiscal fue presionado fuertemente para ese regreso repentino. Pocos días después, el entonces premier Netanyahu viajaba a Estados Unidos, invitado por los republicanos para frenar el proceso de distensión con Irán que impulsaba el presidente Barack Obama. Necesitaba argumentos antiiraníes. Gran parte de su discurso anti Obama en el Capitolio se basó en los atentados en Argentina. A Netanyahu nunca le importó entrometerse en los asuntos internos de otros países para lograr sus fines.

La guerra entre Estados Unidos-Israel contra Irán no se ganará en términos militares. La dupla occidental apuesta a una fractura interna del régimen. Y los iraníes apuestan a las presiones desesperadas de Europa, Japón y los países árabes por la crisis energética. En ese plano va ganando Irán porque el respaldo a Trump cayó en picada y no encuentra la forma de salir.

En un clima de desesperanza sin futuro, de no llegar a fin de mes, de confusión y alejamiento de la política, los argentinos cumplirán este martes un rito profundo de repudio a la dictadura y a la violación a los derechos humanos. Es un pacto de democracia y derechos como fundamento. Fue el acuerdo de origen que se renueva cada 24 de marzo y que puede servir de un punto de partida para el reencuentro.

Deja un comentario

You May Also Like

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *