Irán ha detenido embarcaciones que intentaban cruzar el estrecho por rutas que no había autorizado. Al mismo tiempo, Estados Unidos ha bloqueado buques que se dirigían hacia puertos iraníes, lo que ha impuesto un doble bloqueo sobre el estrecho.
Además de Irán, se espera que ambos líderes aborden la ofensiva de Israel contra Gaza, incluidos elementos del plan de paz de Trump, como una posible fuerza multinacional de seguridad. También se prevé que hablarán sobre Líbano, Arabia Saudí —incluido un posible acuerdo nuclear entre Riad y Washington—, Siria, Türkiye y la seguridad regional, así como la propia alianza entre la Casa Blanca y Tel Aviv.
Según el medio estadounidense Politico, fue el funeral del senador estadounidense Lindsey Graham, un estrecho aliado de Netanyahu, el que abrió la oportunidad para organizar la visita, aunque los detalles se cerraron en los últimos días.
Graham fue uno de los principales defensores de Netanyahu en Washington y mantuvo durante años una estrecha alianza con el primer ministro israelí. Murió el 11 de julio, a los 71 años, tras sufrir una disección aórtica.
«Al principio no iba a haber reunión. La organizaron en los últimos días», informó Politico, citando a personas familiarizadas con el asunto.
Israel fue el primero en confirmar públicamente la reunión de este martes entre Netanyahu y Trump en Washington D. C. Luego, Trump reconoció la visita el viernes durante un acto con corresponsales en la Casa Blanca.
Justamente, el martes tras la reunión, Netanyahu asistirá a un acto conmemorativo en el Capitolio en honor a Graham. El primer ministró lo ha calificado como «uno de los mayores amigos que el Estado de Israel ha tenido jamás». También se espera la asistencia del líder de la oposición israelí, Yair Lapid.
Un reciente documental muestra imágenes de Graham durante una llamada con Netanyahu, en la que respaldó firmemente la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán. Incluso llegó a comparar a Trump y Netanyahu con el expresidente estadounidense Franklin D. Roosevelt y el ex primer ministro británico Winston Churchill.
Prioridades divergentes
La reunión entre Netanyahu y Trump se produce después de las críticas públicas del presidente estadounidense y de informaciones sobre un duro intercambio de palabras durante una conversación privada.
En un principio, Netanyahu creía que la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán sería breve una vez que el líder Supremo fuera asesinado y los manifestantes derrocaran al gobierno en Teherán.
Sin embargo, desde entonces el gobierno iraní ha mantenido el control y consolidado su autoridad, mientras las prioridades de Washington e Israel han comenzado a diferir en medio de una prolongada confrontación de Estados Unidos con Irán.
En Estados Unidos preocupa el número de víctimas, el suministro de municiones, el desgaste de parte de la base del movimiento de Trump “Hacer a Estados Unidos grande otra vez” (MAGA, por sus sigles en inglés) y la preferencia por una salida diplomática que permita reabrir el estrecho de Ormuz.
Netanyahu, que enfrenta elecciones en octubre, apuesta en cambio por mantener una ofensiva agresiva contra Irán.
Por ahora, no está confirmado si ambos líderes realizarán una aparición conjunta o emitirán una declaración. La Casa Blanca tampoco ha divulgado la agenda del encuentro ni ha confirmado si habrá una comparecencia conjunta o una rueda de prensa.
Con todo, mientras Netanyahu sigue de viaje hacia Estados Unidos, Trump insiste en que Washington mantiene «conversaciones muy profundas con Irán», aunque advirtió de una posible acción militar si la vía diplomática fracasa. «No queda mucho tiempo. O avanza rápido o no avanzará en absoluto», declaró Trump al sitio de noticias Axios.







