En medio de una intensa actividad diplomática y de crecientes temores a una nueva escalada militar en Oriente Medio, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, y el jefe del Ejército de Pakistán, el mariscal de campo Asim Munir, abordaron este viernes los esfuerzos para poner fin a la guerra entre Estados Unidos e Irán.
La reunión tuvo lugar después de que Munir llegara a Teherán como parte de los esfuerzos de mediación impulsados por Pakistán para detener la guerra iniciada el 28 de febrero tras los ataques de Estados Unidos e Israel.
Según informó el ministerio iraní, el encuentro se prolongó hasta altas horas de la noche y estuvo centrado en los últimos esfuerzos e iniciativas diplomáticas destinadas a evitar una mayor escalada y poner fin al conflicto, “así como en las vías para reforzar la paz, la estabilidad y la seguridad en la región de Asia Occidental”.
No obstante, el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, rebajó las expectativas sobre los contactos diplomáticos y advirtió el viernes que la visita del jefe militar paquistaní no significa que “se haya alcanzado un punto de inflexión o una situación decisiva”.
De acuerdo con la agencia iraní ISNA, Baqaei subrayó que las diferencias entre Irán y Estados Unidos siguen siendo “profundas y extensas”, pese a las negociaciones en marcha.
Asimismo, el portavoz reveló que una delegación de Qatar mantuvo conversaciones el viernes con el ministro Abbas Araghchi y destacó que, aunque numerosos países intentan facilitar el fin de la guerra, “Pakistán sigue siendo el mediador oficial”.
Cabe recordar que Pakistán logró un alto el fuego el 8 de abril y, apenas unos días después, acogió el 11 y 12 de abril las conversaciones de más alto nivel entre Estados Unidos e Irán desde 1979. Durante aquellas reuniones, Munir desempeñó un papel destacado al recibir personalmente a ambas delegaciones y mostrarse públicamente cercano al vicepresidente estadounidense, JD Vance, aunque las conversaciones terminaron sin acuerdo.
Desde entonces, Washington y Teherán mantienen negociaciones cruzadas sobre propuestas y contrapropuestas para reabrir el estrecho de Ormuz, abordar las preocupaciones relacionadas con el programa nuclear iraní y debatir el eventual alivio de las sanciones impuestas a Teherán.
En medio de esas conversaciones, la Marina de la Guardia Revolucionaria iraní aseguró que 25 embarcaciones atravesaron el estrecho de Ormuz en las últimas 24 horas tras obtener autorización de Irán, según informó la agencia de noticias Fars.
De hecho, el futuro del estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los principales focos de tensión. Irán cerró de facto esta estratégica ruta marítima, por donde transita una parte esencial del petróleo y gas mundial, en respuesta a los ataques estadounidenses e israelíes, lo que ha alimentado los temores a un impacto prolongado sobre la economía global y los precios de la energía.
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Mientras continúan los contactos diplomáticos, Teherán acusó este sábado a Estados Unidos de presentar “exigencias excesivas” en la última propuesta para intentar poner fin a la guerra, según medios iraníes.
En este contexto, el periodista de ABC Alex Marquardt aseguró haber obtenido detalles de la más reciente iniciativa estadounidense entregada a Irán durante las negociaciones. Según explicó en la red social X y en su portal personal, la propuesta incluiría varias concesiones económicas para Teherán, entre ellas compensaciones por daños económicos, flexibilización de restricciones para la venta de petróleo iraní, desbloqueo gradual de fondos congelados y un eventual alivio de sanciones.
Marquardt añadió que el proceso estaría dividido en varias etapas y basado en una propuesta previa de 14 puntos. El Memorando de Entendimiento (MOU, por sus siglas en inglés) serviría como marco inicial para negociar posteriormente un acuerdo definitivo, dejando los asuntos más complejos para fases posteriores con el objetivo de facilitar un eventual fin del conflicto.
No obstante, según el periodista estadounidense, la iniciativa no incluye compromisos firmes sobre el enriquecimiento nuclear iraní, uno de los principales puntos de disputa entre Washington y Teherán.
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