«Comenzarán los esfuerzos de reconstrucción con apoyo internacional y los civiles libaneses podrán regresar de forma segura a estas áreas bajo el control exclusivo de las autoridades del Estado libanés», indica el acuerdo. «Estados Unidos tiene la intención de trabajar estrechamente con ambos países para verificar y respaldar este proceso».
Grupos de trabajo
El Gobierno libanés reafirma su compromiso de restaurar plenamente la soberanía sobre todo su territorio. Se compromete a «restablecer el monopolio del Estado sobre el uso de la fuerza, lograr el desarme completo y verificado de todos los grupos armados no estatales y garantizar que dichos grupos no desempeñen ningún papel militar o de seguridad ni mantengan capacidades armadas en ninguna parte del Líbano».
Líbano solicita el apoyo de sus socios internacionales y, en particular, de los países árabes, bajo el liderazgo de Estados Unidos, para alcanzar estos objetivos.
Israel y Líbano también crearán «grupos de trabajo para redactar un acuerdo integral de paz y seguridad» y establecerán «de inmediato canales complementarios de diálogo directo permanente, facilitados por Estados Unidos».
«Sin ambiciones territoriales»
Por su parte, Israel sostiene que sus operaciones militares en Líbano «son únicamente consecuencia de los ataques, la amenaza y las intenciones hostiles de los grupos armados no estatales, en particular Hezbollah».
El acuerdo señala que «la eliminación de esa amenaza», mediante el desarme de esos grupos y la adopción de «medidas adicionales de seguridad que serán acordadas entre ambos países», eliminará cualquier necesidad futura de presencia o acción militar israelí en territorio libanés.
Asimismo, Israel subraya que «el Gobierno de Israel declara que no tiene ambiciones territoriales en Líbano».
No obstante, Israel continúa ocupando zonas del sur del Líbano, algunas controladas desde hace décadas y otras tomadas durante la guerra de 2023-2024. En su ofensiva más reciente, las fuerzas israelíes avanzaron más de 10 kilómetros dentro del territorio libanés.
Desde el 2 de marzo de 2026, la ofensiva israelí en Líbano ha dejado más de 4.000 muertos, más de 12.000 heridos y más de un millón de desplazados, según cifras oficiales libanesas.
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