Mientras el oficialismo ordena la tropa para darle media sanción a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y el Proyecto de Inocencia Fiscal II desde el mediodía, la oposición se prepara para avanzar con una agenda alineada con los padecimientos populares, entre ellos, el endeudamiento masivo de millones de familias y el incumplimiento de la Emergencia en Discapacidad. La ofensiva opositora cuenta con un primer obstáculo: Martín Menem exigirá las tres cuartas partes de los votos del recinto para emplazar los expedientes por no ser parte del temario. Aun no contando con los votos, será un primer testeo de adhesiones para llamar a una sesión especial el próximo 9 de septiembre. La potencial visita del Papa León XIV al Instituto Don Orione, en Claypole, donde viven unas 400 personas con discapacidad, ya opera como el instrumento de presión menos pensado para un gobierno capaz de vetar la ayuda a quienes más la necesitan. Para Milei, la agenda de la oposición solo busca “generar división en la sociedad y ser utilizados como ejes de confrontación política”.
Lejos de convalidar cualquier paliativo para los millones de endeudados, el Gobierno volvió a rechazar cualquier tipo de asistencia bajo el insólito argumento de que hacerlo sería “salvar a los bancos”. La explicación corrió por cuenta del vocero presidencial, Adrián Ravier, quien ayer aseguró que “las líneas de crédito se incrementaron en 2025, en concreto con el ataque político del Congreso, que votó con mucha irresponsabilidad proyectos de ley que no tenían un financiamiento claro”. Con esta declaración, el Gobierno dio en las últimas 72 horas tres señales concretas de que no ayudará a quienes contrajeron deudas a salir del laberinto al que la propia administración libertaria los empujó con la desregulación de las tasas de interés, la depreciación de los ingresos y el aumento sin límite de los gastos fijos.
Mientras trabaja en criterios para unificar los 28 proyectos que se acumulan en la Cámara Baja, la oposición podría impulsar hoy un apartamiento de reglamento para forzar el tratamiento en comisiones tanto de los proyectos de desendeudamiento como de la prórroga de la Emergencia en Discapacidad. A diferencia de 2025, cuando la oposición usó incluso las sesiones del oficialismo para emplazar sus propias iniciativas, el presidente de la Cámara, Martín Menem, exige ahora tres cuartos de los votos para ampliar el temario. “Nosotros vemos un escenario donde no vamos a tener los votos, pero vamos a llevar el tema al recinto para tener un poroteo un poco más fino de con quién contamos”, explicaron desde el bloque Provincias Unidas.
En efecto, la sesión será una prueba de fuego para el nuevo bloque Argentina Federal, que responde a los gobernadores Hugo Passalacqua y Gustavo Sáenz, y que promete menos alineamiento con la Casa Rosada y guiños al peronismo. Con ese resultado, los bloques Unión por la Patria, la Izquierda, la Coalición Cívica y los bloques provinciales que se alineen detrás de esta agenda se reunirán el jueves para avanzar en una sesión especial el 9 de septiembre.
El otro tema con el que la oposición busca avanzar es con la prórroga de la Emergencia en Discapacidad. Luego de vetarla y de que el Congreso insistiera con dos tercios en ambas cámaras, el Gobierno reglamentó la Emergencia en Discapacidad por orden judicial. Así y todo, los familiares y las organizaciones denuncian una y otra vez la falta de recursos y las trabas con las que se encuentran a diario para acceder a prestaciones básicas. El proyecto prorroga hasta el 31 de diciembre de 2027 la emergencia declarada por la Ley 27.793. Según explicó el diputado Juan Marino, vicepresidente de la Comisión de Discapacidad: “El proyecto responde a un reclamo generalizado de las organizaciones de y para personas con discapacidad, y cuenta con las firmas de los bloques Unión por la Patria, Provincias Unidas, Defendamos Córdoba, Innovación Federal, Frente de Izquierda, Encuentro Federal, Coalición Cívica, Primero San Luis”. La transversalidad de las firmas da cuenta de un futuro revés para el Gobierno. “Es un tema en el que estamos invictos”, confió un diputado de UxP.
La presión menos pensada
El Gobierno busca salir airoso de la visita de León XIV y capitalizar su paso por la Argentina. Pero la agenda que delinea el Vaticano muestra enormes diferencias con el presidente de ultraderecha. Milei es un fan confeso de los tecnomillonarios a los que el pontífice combate. En su última encíclica, León XIV reclama humanizar la tecnología y advierte que los algoritmos no son neutrales.
Por otra parte, la Iglesia sigue de cerca la crisis en discapacidad. Días atrás se supo que el Instituto Don Orione de Claypole aparece entre los lugares que el Papa podría visitar durante su estadía en el país. El 30 de agosto llegará una segunda misión de avanzada del Vaticano para recorrer los posibles escenarios de la visita prevista para noviembre. La presencia de León XIV en uno de los ocho institutos Don Orione que hay en el país, donde viven unas 400 personas con discapacidad que no cuentan con una red familiar capaz de sostener sus cuidados, podría convertirse en la mayor vidriera para una agenda que Milei castiga y esconde debajo de la alfombra.
La sesión
Sin mayores contratiempos, el oficialismo se encamina a aprobar la reforma al Banco Central —un tema que obsesiona al presidente Javier Milei desde que el Fondo Monetario Internacional (FMI) lo incorporó a su menú de exigencias— y la Inocencia Fiscal II. También se tratará la adhesión de la Argentina al Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT). La oposición descuenta que el oficialismo reunirá el quórum y aprobará la reforma, aunque adelantan que “el blindaje a Bausili puede tener menos votos que la ley en general”.
“Hemos trabajado durante 20 días, creemos que tenemos los números, pero no hay que ser exitistas”, dijo el jefe de la bancada libertaria, Gabriel Bornoroni, tras asistir a una cumbre de legisladores en la Casa Rosada que encabezó el propio Milei. Según trascendió, “Milei explicó que una de las principales estrategias de la oposición consiste en instalar determinados temas como ‘mercados repugnantes’, capaces de generar división en la sociedad y ser utilizados como ejes de confrontación política”.
Según informó la Casa Rosada, “Milei se refirió a los cuestionamientos sobre la morosidad y sostuvo que es necesario analizar los datos y las causas detrás de cada situación, sin convertirlas en un problema macroeconómico. Destacó la consistencia de la política fiscal y monetaria y remarcó que la Argentina lleva 27 meses consecutivos de crecimiento”.







