El celular del trader Mauricio Novelli, las cajas de seguridad vinculadas a su persona y a su familia y las billeteras cripto que movieron fondos tras el lanzamiento de $LIBRA fueron los ejes principales de un expediente que quedó prácticamente cerrado. Al disponer el sobreseimiento de Javier Milei, Karina Milei y los otros nueve investigados, el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi concluyó que esas pruebas no alcanzaban para demostrar los delitos denunciados.
La sorpresiva resolución del 23 de octubre puso el foco en una pregunta clave: si los documentos y movimientos detectados durante la investigación permitían acreditar un acuerdo para favorecer el lanzamiento de la criptomoneda a cambio de dinero, o si constituían indicios que no habían podido ser corroborados.
La denuncia describió una presunta maniobra en la que el respaldo público del Presidente habría funcionado como garantía de confianza para atraer inversores, mientras un grupo reducido de billeteras retiraba fondos después de la suba del token. Los denunciantes estimaron que esa operatoria habría permitido extraer alrededor de u$s100 millones y provocado pérdidas a más de 40.000 compradores.
Pero el magistrado entendió que, aun cuando se habían reconstruido operaciones y encontrado documentos de interés, no se había probado el vínculo necesario entre esos elementos y un delito.
El celular de Novelli
Uno de los puntos del expediente surgió del análisis forense de los dispositivos de Novelli. Allí apareció una nota que contenía la frase en inglés “this is the final agreement as discussed with H.” (“este es el acuerdo final, como se habló con H.”).
El hallazgo alimentó las sospechas sobre un eventual entendimiento entre operadores privados y el entorno presidencial. En el marco de la denuncia, la hipótesis era que detrás de la promoción de $LIBRA podía existir un acuerdo económico que involucrara al creador del token, Hayden Davis, y a personas con acceso al Presidente.
Sin embargo, el juez Martínez de Giorgi destacó que el peritaje no había permitido demostrar que la nota hubiera sido enviada a terceros ni que el supuesto acuerdo hubiese sido efectivamente formulado, recibido y aceptado.






