El caso $LIBRA, el primer gran escándalo paradigmático de presunta corrupción que sacudió al gobierno de Javier Milei, está a un paso de quedar impune. Sin haber sido citados a indagatoria, el Presidente, su hermana Karina, los traders Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy, el exasesor de la Comisión de Valores Sergio Morales, el estadounidense Hayden Mark Davis (creador del token) y otros personajes vinculados a la trama, fueron sobreseídos sin más y a pesar de que la investigación dejó abierto un enorme abanico de interrogantes, entre ellos adónde fueron a parar los millones de dólares transferidos por Davis antes y después del lanzamiento de la criptomoneda, que pasaron por cuentas de dos intermediarios argentinos vinculados con el grupo que lanzó el criptoactivo.
La decisión de sobreseer a todo el mundo sin más fue impulsada por el fiscal Eduardo Taiano, quien se supone que actúa en los tribunales federales en nombre de los intereses de la sociedad. El núcleo de su planteo fue que no existió una estafa y que los hechos “no encuadran en una figura legal”, o sea que no hubo delitos. No importa tampoco para él si fue el presidente Milei quien llamó a comprar $LIBRA en la red “X” como si fuera una forma de contribuir con pequeños emprendimientos (algo que, desde ya, no sucedió) y si quienes invirtieron perdieron todo o parte por una maniobra que hizo crecer y caer abruptamente el valor del activo, por lo que un grupo se quedó con millones de ganancias (280 millones de dólares, según Arkham). Tampoco se configuraron para la fiscalía otros delitos, como el cohecho (coimas), ni las negociaciones incompatibles con la función pública, ni el abuso de autoridad. Aquí no ha pasado nada de nada.
Como era esperable, Milei tuiteó contento y agradecido, victimizándose: “¿Y ahora quién me compensa por un año, ocho meses y nueve días de mentiras, calumnias e injurias buscando manchar mi buen nombre y honor?” Dijo que “la justicia puso las cosas en su lugar y quedó al descubierto la tremenda operación política y mediática cuyo único objetivo fue dañar la investidura presidencial con fines políticos golpistas”.
El primer indicio de que la causa iba en este camino fue el apartamiento de los cinco querellantes: uno de ellos es el especialista Martín Romeo y el resto es un grupo de inversores representados por Juan Grabois. Pero esa discusión, sin embargo, no está terminada. Los sobreseimientos, dispuestos por el juez Marcelo Martínez de Giorgi en función de la falta de acusación, fueron resueltos antes de que llegue una definición de la Cámara Federal de Casación Penal sobre la situación de los damnificados, que habían sido apartados a pedido de Novelli por el juzgado. Luego esa medida la confirmó la Sala I Cámara Federal con los votos de Pablo Bertuzzi y Mariano Llorens. Fue una de las primeras decisiones que firmó Bertuzzi luego de conseguir acuerdo del Senado para regularizar su situación, ya que había ocupado el cargo de camarista designado a dedo desde 2018. Asumió, tras saltar del puesto 21 en el concurso a conseguir el cargo, junto con Pablo Yadarola, que saltó desde el puesto 17. Fue un momento bisagra, a comienzos de septiembre, a partir del cual se firmaron sucesivos fallos para blindar al Gobierno, entre ellos el que Casación archivó esta semana en beneficio de Luis Caputo y Federico Sturzenegger por la deuda de 57.100 millones de dólares con el FMI. El clima actual incluye, en simultáneo, la ofensiva judicial macrista-mileísta contra Cristina Fernández de Kirchner y Máximo Kirchner con la aceleración del juicio conocido como Hotesur-Los Sauces.
Como sea, todavía existe una posibilidad de que Casación reconozca a los querellantes de $LIBRA y esto abra una posible ruta de revisión de los sobreseimientos. Los jueces que deberán decidir son Ángela Ledesma, Alejandro Slokar y Guillermo Yacubocci.
Las fuentes del fiscal
La tesis de que no existió estafa fue presentada por uno de los acusados, Novelli, para alegría de todos los demás. El planteo que recogieron la fiscalía y el juez es que no se puede hablar de un engaño (necesario para el fraude) porque el token existió, intervenían empresas reales y, en todo caso, el fracaso o las pérdidas sufridas por los inversores son un problema de ellos, que sabían que nadie les garantizaba rentabilidad, estabilidad del precio ni nada y que se trata de un mercado volátil y especulativo. Equiparan $LIBRA con una memecoin (algo que varios especialistas discuten, ya que ese tipo de moneda no tiene propósitos económicos, pero $LIBRA sí fue ofrecida como inversión).
$LIBRA fue lanzada el 14 de febrero de 2025. En rigor, se hizo pública la criptomoneda y la posibilidad de comprarla por el famoso tuit de Milei, que lo ofrecía como vía de crecimiento para el país y para apoyar a pequeños y medianos emprendimientos. Adjuntaba ahí el link del contrato para poder invertir. Uno de los enigmas nunca respondidos en la causa es quién le facilitó el contrato al mandatario. Desde el lanzamiento, a las 19.01, pasó de valer un centavo de dólares a casi cinco en cuestión de minutos y se desplomó en poco tiempo. A medianoche, Milei publicó otro tuit donde decía que no estaba interiorizado respecto del proyecto. En el ínterin, el equipo creador y otras personas que tenían información privilegiada, de modo que unas pocas billeteras se quedaron con el botín y el resto de los inversores.
“La sola secuencia temporal entre la promoción, el incremento de la cotización y su posterior caída no demuestra, por sí misma, que esa evolución hubiera sido previamente organizada con una finalidad defraudatoria”, dice la resolución. El juez se apoyó también en que la sala macrista-mileísta de la Cámara Federal había dicho que la hipótesis de un “plan desde las más altas esferas” estaba “diluida”.
La prueba de la causa a la que extrañamente se restó relevancia muestra el estrecho vínculo entre Milei y Novelli. Tanto él como su hermana tuvieron llamadas frenéticas minutos antes del lanzamiento y después, cuando se desplomó. Momento en que también el trader tuvo contactos con Santiago Caputo y el jefe del Consejo de Asesores, Demián Reidel. Pero, además, por los ingresos a la Casa Rosada durante 2024 y comienzos de 2025 quedó claro que Novelli y su socio eran visitantes frecuentes, que incluso acompañaron a Davis a ver a Milei días antes del operativo $LIBRA. De hecho, es conocido que el estadounidense se sacó una foto el 30 de enero de 2025 en la Casa de Gobierno con el presidente, quien lo presentaba como asesor en materia de criptomonedas y blockchain. El momento clave de las tratativas había sido octubre anterior, con el evento Tech Forum, organizado por Novelli y Terrones Godoy, con intervención de Morales, donde Milei fue orador. Davis, su padre y hermano aplaudieron en primera fila.
La resolución tomó como fuentes para quitar responsabilidades a Milei y el resto de los implicados un reciente fallo del Tribunal de Nueva York contra Kelsier (la empresa de Davis) por las pérdidas derivadas de este caso, que cerró la demanda colectiva al decir que las criptomonedas son de carácter especulativo y que el hecho de que las promueva una figura pública no las vuelve una trampa punible.
Taiano dijo también que Estados Unidos había rechazado sus pedidos de colaboración porque los elementos que enviaba eran insuficientes. El argumento era que no se había demostrado nexo entre los investigados y ciertos registros solicitados. Es decir, le endilgaban algún error y el fiscal decidió no insistir.
Las querellas tienen una carta más por usar, ante Casación, para intentar revertir esta decisión. Todo indica que la usarán. Ahí se verá hasta donde llega el manejo del Poder Judicial del gobierno libertario.







