El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, fue la cara de la contra agenda de Javier Milei y Luis Caputo en Nueva York, donde encabezó una charla con académicos en la universidad The New School, como así también una cita con empresarios y representantes de fondos de inversión.
El bonaerense aprovechó la previa al encuentro con el alcalde de esa ciudad, Zhoran Mamdani y el presidente de Gobierno español, Pedro Sánchez, para marcar las diferencias de su propuesta política con la de Milei, alineado de manera directa con Donald Trump.
“Estamos convencidos de que tanto la Argentina como América Latina en su conjunto tienen nuevas oportunidades en este orden mundial que se está configurando”, planteó el mandatario, ante analistas internacionales y especialistas en políticas públicas.
En ese encuentro organizado por el Observatorio de América Latina (OLA), Kicillof habló de las oportunidades en materia de inversión e innovación de la Argentina, aunque lamentó que todo esto “no está siendo aprovechado porque las políticas de Milei están en las antípodas de nuestras necesidades de desarrollo” al señalar que “mientras entrega nuestros recursos estratégicos, destruye el empleo, los salarios y la industria nacional”.
“Frente a ello, necesitamos más que nunca avanzar en una verdadera integración regional para conformar un bloque que nos permita insertarnos en este nuevo orden global”, postuló ante la presencia del codirector del Centro de Investigación Económica y sobre Políticas, Mark Weisbrot; la copresidenta del Foro Mundial para una Nueva Economía, Adriana Abdenur; la presidenta y directora ejecutiva del Centro de Política Internacional, Nancy Okail; entre otros.
Cara a cara con bonistas
Uno de los puntos centrales de la agenda neoyorquina que encaró Kicillof fue la cumbre con una decena de bonistas y representantes de fondos de inversión. La cita incluyó a los ministros de Gobierno, Carlos Bianco, y de Economía, Pablo López; además del subsecretario de Relaciones Internacionales e Interjurisdiccionales, Juan Manuel Padín; la asesora en Asuntos Internacionales, Cecilia Nicolini. La perlita fue la presencia del analista internacional y asesor financiero, Javier Timerman, hermano del excanciller de Cristina Fernández de Kirchner, Héctor Timerman.
Con los fondos de inversión repasaron la situación de la deuda provincial y como se vienen cumpliendo los compromisos asumidos en la renegociación. Allí estuvieron los tenedores de bonos de la Provincia: Eaton Vance, Vanguard, GoldenTree y Mesarete.
Esta cita fue clave toda vez que la Provincia mantiene una deuda con bonistas, que data de la gestión de María Eugenia Vidal, que fuera reestructurada por la actual gestión en 2021.
Hace menos de un mes, el 1 de septiembre, el gobierno bonaerense cumplió con el pago por un monto total de aproximadamente 420 millones de dólares. Con esa cancelación, la Provincia llegó a los 3 mil millones de dólares desde la fecha de la reestructuración, que alcanza al 97,66 por ciento de los títulos incluidos mediante el canje.
En el encuentro, López fue el encargado de demostrar el “perfil de vencimiento sostenible” y la “programación financiera concebida con la flexibilidad necesaria para absorber cambios del contexto macroeconómico” ante los acreedores.
Además, se destacó que pese al ajuste de los fondos sobre las arcas de la jurisdicción a partir de las medidas de Milei, la Provincia demostró “capacidad de pago y compromiso con todos los sectores”.
Más tarde, el mandatario provincial y su equipo mantuvieron un encuentro con más de 20 referentes de compañías que, según se informó, mostraron interés en “las oportunidades de desarrollo productivo, innovación e infraestructura” de la Provincia.
Entre los empresarios, hubo representantes de Microsoft, Mastercard, Google, MetLife y Dreyfus, entre otros.
El gobernador lamentó que sea un gran momento para la Argentina, en este nuevo orden mundial, desperdiciado por la política de Milei y las decisiones que toma el gobierno sin tener un plan concreto de desarrollo. En esa ocasión, Kicillof se refirió al RIGI y dijo que la Argentina necesita una política industrial que no pondere un sector sobre otro, sino que abarque grandes y pequeñas empresas que generen más empleo, de calidad y que contemple el cuidado del medio ambiente y los recursos naturales.
Pese a que no fue parte de la comitiva, el vínculo con esos sectores de la energía; minería; petróleo y gas; biotecnología; comercialización de granos; y servicios tecnológicos; entre otros, fue organizado por el Ministerio de Producción que conduce Augusto Costa.
Hacia el día 2, con foto progresista
La visita del gobernador a Nueva York se extenderá hasta este miércoles, día de relevancia en materia de fotos políticas de cara a la construcción de la alternativa electoral que el gobernador lanzó el último sábado en el marco del plenario del MDF en Avellaneda. “No necesitamos un plan austríaco, ni un plan norteamericano, ni un plan israelí. Necesitamos una estrategia argentina federal contemporánea. A otros les podrá fascinar la Doctrina Monroe de Donald Trump. Nosotros seguimos nuestra propia doctrina, la que viene del general Perón: Argentina para los argentinos”, dijo el gobernador en el acto.
Kicillof fue convocado a participar de un “desayuno de alto nivel” por parte del alcalde de Nueva York, Mamdani y el presidente del gobierno español, Sánchez, del que también serán parte otros dirigentes de diferentes partes del mundo. A partir de las medidas en materia impositiva y las políticas relacionadas con el transporte y la vivienda -como la aplicación de un recargo anual sobre viviendas de lujo-, el joven político estadounidense se cobró severas críticas del presidente Trump.
El español, en tanto, que ya había convocado a Kicillof a la Movilización Global Progresista que tuvo lugar en Barcelona en abril de este año, fue uno de los líderes mundiales que tuvo severos cruces con el presidente argentino, quien también estuvo estos días en “la Gran Manzana” en el marco de la Asamblea General de la ONU.
La agenda de Kicillof va a concluir con entrevistas con medios de comunicación y una conferencia académica en la Universidad de Columbia, organizada por el Departamento de Estudios Latinoamericanos.






