Fernando Cerimedo y su esposa argentina, Natalia Basil, fueron los que hablaron con Diego Spagnuolo en un café y grabaron los diálogos en los que el titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) admitió que se cobraban coimas y que había una adicional, “el 3 por ciento para Karina”, todo operado por los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem. La pareja filtró los audios como parte de la guerra en La Libertad Avanza o por una interna en Andis, donde trabajaba Basil. Lo asegura una parte del gobierno de Javier Milei y por eso lo consideran un traidor, aunque “de nuestro palo”, “clave en el armado de derecha en varios países y un nexo con una fracción del gobierno de Donald Trump”, según dijeron varios allegados a la administración libertaria. Cuando viene a Buenos Aires lo reciben en los despachos oficiales, le dan algunos trabajos bajo cuerda y es lo que explica que Javier Milei y Lilia Lemoine, insólitamente, lo hayan defendido en un principio -ayer el Presidente intentó despegarse aunque sigue negando lo que dice la justicia boliviana- cuando está acusado de ser el autor intelectual de la brutal tentativa de femicidio de Nadia Beller.
Además, tanto en Bolivia como en la Casa Rosada creen que los sicarios fueron enviados para silenciar a Beller, que amenazaba con revelar los negocios ilegales allá y acá. Ayer, se entregó en Santa Cruz de la Sierra un colombiano, C. Z., que era buscado como autor material. También estaría detenido el proveedor del arma. Habrá que ver qué elementos hay contra ellos y, sobre todo, qué surge del celular de Cerimedo. Por supuesto, los detenidos dicen que no tuvieron nada que ver.
Traidor, pero no tanto
Fue el propio Spagnuolo, a través de enviados, el que convenció a los hombres cercanos a Karina Milei de que Cerimedo y su esposa grabaron y difundieron los audios que pusieron en jaque al gobierno libertario. Eso sí, el extitular de Andis dijo que los alteraron con inteligencia artificial, que no es su voz la que se escucha y que él nunca habló de las coimas y mucho menos del 3 por ciento para Karina. Pocos le creen.
Es evidente que Spagnuolo, Cerimedo y Basil se reunieron en un café, más de una vez, y que la pareja grabó al titular de Andis sin que este se diera cuenta, aunque después borraron la parte en la que se escuchaban las voces de ambos. O sea, los audios no fueron ni adulterados ni armados con inteligencia artificial: es la voz de Spagnuolo, solo que suprimidas las voces de los interlocutores, Cerimedo-Basil. Como contó Beller desde la clínica antes de ser dada de alta este sábado por la tarde, “fue Cerimedo el que difundió los audios”, y lo cierto es que el material llegó a varios medios.
En el Gobierno las cosas contra Cerimedo terminaron siendo aún más claras cuando el consultor declaró ante el fiscal Franco Picardi, bajo juramento, y dijo que Spagnuolo, un tiempo atrás, ya le había contado lo de las coimas y el 3 por ciento para Karina. El fiscal no necesitó los audios para avanzar en la causa. Ahora, la diputada Marcela Pagano pidió que se le tome declaración a Beller y el fiscal Picardi lo está evaluando.
Los funcionarios del Gobierno no tienen en claro si todo fue una operación de las Fuerzas del Cielo contra el karinismo, si se trató de una interna en Andis, de donde Basil había salido eyectada; o una jugada de unas droguerías contra otras.
Lo cierto es que Cerimedo quedó marcado, pero no tanto. La traición fue amortiguada porque “es del palo”, pero se lo considera sinuoso, jugando intereses que nunca estaban del todo claros. Como se sabe, es un especialista en noticias falsas, difundidas por miles de trolls y por granjas de bots.
Detrás del femicidio
Para la fiscal de Santa Cruz de la Sierra, Yolanda Aguilera, el motivo principal de la tentativa de femicidio contra Nadia Beller fue la violencia de género y, en especial, el embarazo de la abogada. Consta textualmente en el escrito de acusación de 22 páginas. Toma en cuenta que en junio y julio Cerimedo la emprendió a golpes contra la mujer y ella registró en fotos las lesiones. Lo amenazaba con denunciarlo públicamente y él respondía: “Nos vas a arruinar la vida. Me voy a pegar un corchazo”.
Sin embargo, en los mensajes y las anotaciones que aparecen en el celular de Cerimedo se menciona, concretamente, que Beller “nos vendió. O la eliminamos ya o estamos jodidos”. Esos mensajes fueron convalidados como prueba este viernes por el juez Wilson Espada.
O sea, hay también una cuestión de internas en el gobierno boliviano y negocios más bien ilegales: Beller dice que son transacciones con combustible y con oro. Pero ella también arrancó a hablar de movimientos de corrupción en la Argentina que Cerimedo le habría revelado durante su relación. Entre otras cosas, Beller dijo que Cerimedo-Basil difundieron los audios de Andis.
Aunque el juez de Santa Cruz privilegia absolutamente el móvil de violencia de género, por los antecedentes de golpes de él contra ella en junio y julio, y por el embarazo, el fiscal Carlos Torrez avanza en La Paz sobre el delito de enriquecimiento ilícito y el acento está puesto en el poder que tenía Cerimedo para hacer los negocios oscuros. Evo Morales, el expresidente, afirmó que tenía más poder que el propio mandatario boliviano. Claramente hay un sector del gobierno de Rodrigo Paz que lo tenía —y lo tiene— apuntado, algunos dicen porque daba órdenes, otros porque hacía negocios y negocios.
El hombre de MAGA
Según la poderosa revista The Economist, el equipo de Donald Trump mandó a Cerimedo a Honduras para liderar la campaña de Nasry Asfura y logró que ganara. Antes de eso fue clave en la campaña de Milei y en instalar el clima para el golpe de Estado de Jair Bolsonaro, cuando fue derrotado por Lula en Brasil. La publicación inglesa señala que el vínculo con el presidente norteamericano es a través de Brad Parscale, que fuera jefe de campaña de Trump, pero también la relación es con empresarios latinos, cercanos a Trump, que participan de “La gala hispana”, en Mar-a-Lago, la residencia del presidente norteamericano. Javier Milei ya anunció su participación el 14 de octubre próximo y el evento es organizado por La Derecha Diario, que fue fundada por Cerimedo y que ahora está en manos —compró el 50 por ciento— de Javier Negre, el español cercano a Vox.
La nota está titulada “El hombre de MAGA en América Latina”, en referencia a Cerimedo. Es un título impactante en una publicación leída por empresarios del mundo entero. Como se sabe, Make America Great Again (MAGA) es la consigna que identifica a Trump. La evidencia institucional del poder de Cerimedo es que se reunía con el encargado de Negocios de Estados Unidos en Bolivia, Erik Martini. En el país vecino no hay embajador de Estados Unidos, de manera que Martini ocupa el máximo cargo en la relación diplomática. Los encuentros no se hacen a escondidas: son públicos, con fotos.
A defenderlo
Pese a que lo sindican como traidor por los audios y su declaración en la causa Andis, Milei salió insólitamente a defender al sospechoso de tentativa de femicidio. Aunque ayer intentó despegarse y dijo que “no forma parte del espacio”. El ataque fue constatado por policías, médicos, cirujanos y fiscales, pero aun así la ladera presidencial Lilia Lemoine descreyó de lo que exhibían las imágenes: “Los sicarios estudiaron para Copitos Montiel (por Fernando Sabag Montiel, el agresor de Cristina Kirchner). No sé nada de Cerimedo hace bocha. Pero veo a la mina y muero de risa”. Lo impactante es que Milei compartió ese mensaje y otro que decía: “Cuatro balazos y se cura con curitas. No eran sicarios. Eran Copitos”.
Es decir, primó que Cerimedo revista en la derecha continental y que está enrolado en la línea de Trump. Beller afirma que Cerimedo, en algún momento, hasta le dijo que trabajaba para la CIA, algo incomprobable. Más de la mitad de los “galones” que se asigna Cerimedo —que fue asesor de Barack Obama, que estudió en Harvard— resultan falsedades.
De todas maneras, cuando viene a Buenos Aires, en el Gobierno lo reciben, le dieron supuestos trabajos de consultoría y, hasta la detención, estaba previsto que Cerimedo y Milei se vieran en Mar-a-Lago el 14 de octubre.
Los sicarios
Tras un viernes agitado por la audiencia que confirmó la prisión preventiva de Cerimedo por 180 días, el sábado también hubo actividad intensa en Santa Cruz de la Sierra. La policía detuvo a un tal Róger A. C., a quien se acusa de haber suministrado el arma del ataque.
Un rato más tarde se entregó el ciudadano colombiano Víctor Hugo C. Z., al que señalaron como uno de los sicarios-delivery. El hombre aseguró que no tuvo nada que ver. Según parece, los investigadores llegaron a él porque los sicarios huyeron en una moto y después se subieron a un Suzuki Vitara beige. Víctor Hugo es hermano de la dueña del vehículo. Todos estos pasos de la investigación deben ser tomados con pinzas: ya hubo varias detenciones y a las pocas horas recuperaron la libertad.







