Nueva York será esta semana escenario de una situación excepcional: una delegación de Irán, encabezada por el presidente, Masoud Pezeshkian, participa en la Asamblea General de la ONU, donde también estará presente el mandatario de EE.UU., Donald Trump. A miles de kilómetros, en Oriente Medio, sus países siguen en guerra. Y mientras surgen señales de una posible apertura diplomática, el estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los principales focos de tensión.
Pezeshkian será el funcionario de mayor rango de su país en ingresar a Estados Unidos desde que comenzó la guerra en Oriente Medio con los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán en febrero. Está previsto que pronuncie su discurso ante la Asamblea General este miércoles. Lo antecederá este martes, Trump, quien será el segundo líder, después del brasileño Lula da Silva, en dirigirse al alto foro diplomático.
Una situación prácticamente sin precedentes
Irán ha mantenido durante décadas su presencia en este encuentro diplomático mundial. Sin embargo, que su presidente viaje a territorio estadounidense mientras ambos países participan activamente en una confrontación militar supone una situación prácticamente sin precedentes en tiempos recientes.
Un antecedente comparable se remonta a 1977, cuando el presidente de Egipto, Anwar Sadat, visitó Israel mientras ambos países aún se encontraban formalmente en estado de beligerancia, aunque aquel histórico viaje se produjo en el marco de una iniciativa para avanzar hacia la paz.
Washington confirmó que permitirá el ingreso de la “delegación principal” iraní, incluido Pezeshkian, aunque la representación será menor que la de 2025. Algunos integrantes no pudieron viajar: según medios estatales iraníes, Estados Unidos se negó a conceder visados a varios miembros de la delegación presidencial, incluido el equipo de comunicaciones.
“En una medida hostil sin precedentes del Gobierno estadounidense de (Donald) Trump ha negado visados estadounidenses a ciertos miembros de la delegación de alto nivel del presidente”, informó la agencia estatal iraní IRNA. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baqaei, acusó al Gobierno de Trump de “pisotear el derecho de acceso a la información”.
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¿Puerta abierta al diálogo?
Las restricciones ocurren, sin embargo, mientras el presidente Trump envía señales de una posible apertura diplomática. Ante una pregunta sobre la semana de alto nivel de la Asamblea General, manifestó este lunes su disposición a entablar un diálogo e incluso aseguró que “probablemente estaría abierto” a reunirse con Pezeshkian, según reportes.
Por el momento, ni Teherán ni el presidente iraní han respondido directamente a esa posibilidad.
En tanto, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó que Washington está abierto a dialogar con representantes iraníes durante la Asamblea General de la ONU, aunque por el momento no hay ninguna reunión programada.
“Estamos abiertos a eso. No creo que haya nada programado en este momento, pero sin duda estamos abiertos a algo así, especialmente si tiene posibilidades de conducir a algo positivo y, en última instancia, lograr el objetivo de todo esto: que Irán nunca pueda tener un arma nuclear. Simplemente no puede”, declaró en una entrevista con NBC.
La delegación contará también con el ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, quien ya llegó a Nueva York y dejó claro que Teherán pretende utilizar el principal foro diplomático mundial para defender su posición.
“Ante todo, nuestro objetivo más importante es defender la justicia y los intereses del pueblo iraní en la plataforma internacional más importante. Y la plataforma de la ONU es la plataforma más importante”, declaró a periodistas iraníes en EE.UU.
Araghchi, quien señaló que su visita ocurre en medio de la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán, anticipó que tanto él como Pezeshkian mantendrán diversas reuniones en los márgenes de la asamblea.
Pezeshkian defenderá la “justicia” del pueblo iraní
En tanto, antes de partir hacia Estados Unidos, Pezeshkian cuestionó precisamente uno de los mensajes centrales de esta Asamblea General. En referencia al lema de Naciones Unidas, “Restaurar la confianza”, afirmó: “La confianza es algo que no existe, al igual que los derechos humanos y muchos marcos internacionales de los que hablan que se ignoran”.
El mandatario adelantó que utilizará su intervención para explicar los ataques contra Irán y defender la “justicia” del pueblo iraní. También sostuvo que Estados Unidos e Israel no consiguieron someter a su país mediante la guerra y los acusó de intentar hacerlo mediante bloqueos terrestres y marítimos, manipulación de los medios de comunicación y el aprovechamiento de las debilidades internas iraníes.






