El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán deja un saldo trágico: más de 400 niños y mujeres muertos, según las autoridades iraníes. Los ataques, que se intensificaron desde finales de febrero, no solo han causado víctimas humanas, sino que también han golpeado la infraestructura sanitaria del país, dejando hospitales dañados y sumiendo a la población civil en una creciente crisis humanitaria.
El Ministerio de Salud iraní informó que al menos 223 mujeres y 202 niños han muerto en los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán desde el 28 de febrero. Entre las víctimas se encuentran tres mujeres embarazadas y 12 menores de 5 años, según un comunicado difundido por la agencia Fars.
El ministerio también señaló que 41 niños han resultado heridos y que los bombardeos han causado graves daños a la infraestructura sanitaria del país, con al menos 153 centros de salud afectados en distintas zonas de Irán.
Las hostilidades comenzaron a intensificarse después de que Washington y Tel Aviv lanzaran ataques conjuntos contra Irán a finales de febrero. Según diversas informaciones, esos bombardeos han causado alrededor de 1.200 muertos en el país, incluido el entonces líder Supremo, Alí Jamenei.
Irán propone investigación regional
En el plano diplomático, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó que Teherán está dispuesto a participar en una investigación conjunta con países de la región para esclarecer los objetivos atacados durante el conflicto.
En una entrevista con el diario The New Arab, Araghchi aseguró que los ataques iraníes han tenido como objetivo “bases e intereses estadounidenses en la región”, en respuesta a las ofensivas lanzadas contra Irán desde esas instalaciones.
“Hasta ahora no hemos atacado ninguna zona civil ni residencial en los países de la región”, afirmó el ministro.
Araghchi también advirtió que, si las instalaciones energéticas iraníes son atacadas, Teherán responderá golpeando instalaciones de empresas estadounidenses en la región.
El jefe de la diplomacia iraní añadió que los contactos diplomáticos con países vecinos continúan, incluidos Qatar, Arabia Saudí y Omán, y aseguró que varios Estados están intentando mediar para reducir las tensiones.
“Irán está dispuesto a considerar cualquier propuesta que garantice un fin completo de la guerra”, señaló.
Teherán afirma haber atacado bases estadounidenses
En medio de la escalada, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) aseguró el domingo haber atacado tres bases aéreas estadounidenses en la región con misiles y drones.
Según un comunicado difundido por la agencia de noticias Fars, las fuerzas iraníes atacaron un “centro de concentración de fuerzas estadounidenses” en la base aérea de Al-Harir, en Erbil, así como las bases de Ali Al-Salem y Arifjan, en Kuwait.
El IRGC afirmó que la operación formó parte de la 52ª ola de la llamada “Operación Promesa Verdadera 4”, que describió como una represalia por la muerte de trabajadores en zonas industriales iraníes.
En el mismo comunicado, la Guardia Revolucionaria lanzó además una amenaza directa contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, señalando que, si “sigue con vida”, continuará persiguiéndolo “hasta matarlo con toda su fuerza”.






