La guerra de Yemen vuelve a mover sus líneas de frente y lo hace junto a una de las rutas marítimas más sensibles del planeta. En apenas unos días, los hutíes han avanzado por el suroeste del país, han tomado la ciudad portuaria de Moca y varias islas estratégicas del mar Rojo y aseguran controlar toda la costa occidental que hasta ahora estaba en manos de las fuerzas gubernamentales.

El avance coloca al grupo respaldado por Irán a las puertas de Bab Al-Mandeb, el estrecho que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y por el que transita una parte importante del comercio entre Asia y Europa. Para Arabia Saudí, principal respaldo del Gobierno yemení, supone además una nueva amenaza en uno de sus corredores estratégicos.

La ofensiva, iniciada la semana pasada, ha dejado cientos de muertos y obligado a unas 46.000 personas a abandonar sus hogares, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Al mismo tiempo, mientras los hutíes consolidan sus posiciones en la costa, las fuerzas gubernamentales han intensificado sus ataques en varios frentes durante la madrugada del sábado. Los bombardeos se han concentrado especialmente en Moca, aunque los combates también se han extendido a Taiz, Lahij, Al-Dhale y Marib.

Los hutíes se acercan a Bab Al-Mandeb

El avance hacia la costa se aceleró el jueves, cuando los hutíes tomaron Moca, situada a unos 70 kilómetros al norte de Bab Al-Mandeb. Al día siguiente, ampliaron su control a varias islas estratégicas, según fuentes del Gobierno yemení citadas por AFP: Mayun —también conocida como Perim—, situada en el propio estrecho, y Hanish Mayor y Hanish Menor.

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Un responsable militar del Gobierno yemení resumió el alcance de la ofensiva en una declaración a AFP: «Todo lo que estaba bajo nuestro control en la costa occidental cayó».

La captura de Mayun resulta especialmente relevante por su posición en el acceso al estrecho. Desde la isla es posible vigilar los canales por los que circula el tráfico marítimo.

De hecho, un testigo citado por AFP afirmó haber visto hombres armados desplegarse «a lo largo de la costa de Bab el Mandeb a bordo de vehículos militares».

Ante este avance, los hutíes han intentado enviar un mensaje tranquilizador al sector marítimo. El grupo asegura que garantizará una navegación «segura» por el estrecho, aunque excluye de esa promesa a los barcos vinculados a Arabia Saudí.

La excepción no es menor. Riad lleva desde 2015 apoyando militarmente al Gobierno yemení en su guerra contra los hutíes y sigue siendo uno de sus principales adversarios regionales.

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Precisamente por ello, la respuesta gubernamental se ha intensificado en las últimas horas, especialmente en torno a Moca.

El portavoz militar Majid Al-Nuzaili afirmó que los ataques aéreos habían «eliminado grandes concentraciones» de hutíes en la ciudad y destruido «completamente vehículos y armas hutíes» cerca del puerto de Moca.

Además, otros bombardeos alcanzaron concentraciones de combatientes y vehículos en la carretera entre Moca y Dhubab, en la zona de Al-Mahjar al-Hayawani, a unos 11 kilómetros de la ciudad. También fue atacada una concentración hutí en una antigua sede utilizada por uno de sus comandantes militares, en la carretera de circunvalación norte de Moca.

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La ofensiva aérea se extendió asimismo hacia el norte. En la provincia de Hajjah, aviones del Ejército atacaron un lanzamisiles hutí en el distrito de Abs, según el centro de medios de la Quinta Región Militar.

Más al sur, en Taiz, medios locales informaron de bombardeos contra posiciones hutíes al noreste de la ciudad, acompañados por una intensa actividad aérea.

La presión aumentó también en Lahij. Allí, las Brigadas de los Gigantes, alineadas con el Gobierno, informaron de combates con los hutíes en la frontera del distrito de Al-Mudaraba. Según las brigadas, sus fuerzas respondieron al fuego, frenaron un intento de avance hutí y causaron bajas y pérdidas de equipamiento al grupo.

El mando de las brigadas calificó el enfrentamiento como una «batalla por la supervivencia y la resistencia».

«Nuestras fuerzas están plenamente preparadas para repeler cualquier agresión y proteger cada centímetro de nuestra tierra», añadió.

Mientras tanto, en la vecina Al-Dhale, las Fuerzas Escudo de la Nación, también alineadas con el Gobierno, aseguraron haber llevado a cabo ataques de precisión con drones contra posiciones hutíes. El grupo difundió imágenes que supuestamente muestran uno de esos ataques contra una concentración de combatientes.

Los hutíes no habían respondido de inmediato a estas afirmaciones.

En conjunto, los combates dibujan un frente cada vez más amplio en el sur y el oeste del país, con Lahij y Al-Dhale como zonas de defensa para las provincias meridionales, incluida Adén, la capital provisional del Gobierno.

Marib vuelve a entrar en el combate

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