Las idas y vueltas entre la diplomacia y las amenazas militares siguen marcando la guerra de Estados Unidos contra Irán. Teherán anunció este jueves que analiza las observaciones de Washington a su plan de siete días para reabrir el estrecho de Ormuz y que responderá pronto, mientras reportes de la prensa de EE.UU. señalan que la Casa Blanca pidió al Pentágono preparar opciones para lanzar nuevos ataques contra territorio iraní antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
En este contexto, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, confirmó este jueves que los contactos con Washington continúan a través de intermediarios. “El proceso de negociación sigue en curso y se están intercambiando mensajes a través de mediadores”, declaró Araghchi, según la agencia oficial iraní IRNA.
“Presentamos nuestra propuesta, denominada ‘plan de siete días’, y escuchamos las opiniones de los estadounidenses en respuesta”, explicó. “Actualmente las estamos examinando. Creo que responderemos en unos días”, añadió.
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, reiteró que Teherán comunicará su posición a través de los mediadores y aseguró que su país ya presentó sus condiciones para detener las hostilidades y restablecer la seguridad marítima en el Golfo.
El portavoz también informó sobre avances en las conversaciones con Omán para establecer corredores seguros de navegación en el estrecho de Ormuz.
Además, Baghaei rechazó las recientes declaraciones del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, donde el máximo diplomático estadounidense indicó que Irán había desaprovechado varias oportunidades para resolver la disputa y aseguró que Teherán había perdido el control de esta vía marítima estratégica.
Baghaei sostuvo que “distorsionar los hechos históricos no puede borrar de la opinión pública la realidad de los reiterados incumplimientos de sus compromisos por parte de Estados Unidos”. En ese sentido, recordó la retirada de Washington del acuerdo nuclear de 2015, en 2018, y la continuidad de los ataques militares durante los procesos diplomáticos.
¿En qué consiste el plan de siete días de Irán?
El plan busca restablecer la navegación por el estrecho de Ormuz y retomar las negociaciones entre Teherán y Washington para alcanzar un acuerdo que permita poner fin al conflicto.
Araghchi explicó a finales de septiembre que Irán podría reabrir esta vía marítima en un plazo de siete días si Estados Unidos aceptaba la propuesta transmitida mediante la mediación de Qatar.
Según la iniciativa, Washington debería cumplir una serie de compromisos durante los primeros cuatro o cinco días. Esto permitiría restablecer la navegación habitual por el estrecho en la sexta jornada y comenzar las negociaciones para un acuerdo definitivo en la séptima.
Entre las principales exigencias de Teherán figuran el cese de las hostilidades, la liberación de activos iraníes congelados, el levantamiento de las restricciones a las exportaciones de petróleo y el fin del bloqueo naval estadounidense de los puertos del país.
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La propuesta se abordó durante contactos indirectos entre ambos países, facilitados por Catar, al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrada en septiembre en Nueva York.
El 30 de septiembre, la portavoz del gobierno iraní, Fatemeh Mohajerani, confirmó que Araghchi había recibido la respuesta estadounidense, aunque no reveló su contenido.
Trump pone en duda un acuerdo
Pese a los contactos diplomáticos, el presidente estadounidense, Donald Trump, expresó este miércoles sus reservas sobre alcanzar un acuerdo con Irán, aunque destacó el trabajo de su enviado especial, Steve Witkoff, en las negociaciones.
“Está trabajando en el acuerdo con Irán y lo está haciendo muy bien. Creo que el acuerdo no es realmente algo que yo quiera hacer, pero ellos están dispuestos a ofrecernos cualquier cosa para detener esto”, afirmó durante un acto de campaña en San Antonio, Texas.
“Nunca tendrán un arma nuclear”, añadió, en alusión a las reiteradas acusaciones de Washington sobre las supuestas intenciones de Teherán de desarrollar armamento nuclear. Las autoridades iraníes han rechazado esas afirmaciones durante décadas y sostienen que su programa de enriquecimiento de uranio tiene fines exclusivamente pacíficos.
Trump también aseguró que espera un pronto final de la guerra con Irán. “Esa guerra terminará, será muy pronto. Tiene que ser muy pronto”, sostuvo, al describir a Irán como “una nación fallida”.






