Se celebra hoy como cada primer lunes de octubre en el marco de la Agenda 2030 con el objetivo de sensibilizar sobre los desafíos del crecimiento urbano y la urbanización sostenible
El acceso a la vivienda digna es un derecho humano desde 1948 según lo establece la Declaración Universal. Pero no se trata sólo de las paredes. Naciones Unidas habla de vivienda adecuada. Para ser considerada así, sus ocupantes deben contar con seguridad de tenencia, acceso a los servicios, debe garantizar la seguridad física de habitan en ella, ser accesible, ubicada de tal manera que permita el acceso a oportunidades de empleo, servicio de salud, a escuelas, entre otras.
Naciones Unidas estima además, que para el 2050 el 70% de la población mundial vivirá en ciudades. En este sentido, se pone de manifiesto la necesidad de una planificación urbana integradora y un desarrollo sostenible y equitativo, que garanticen un futuro mejor para todos
Ninguna ciudad está exceptuada de esta problemática, el crecimiento exponencial de Chascomús está a la vista de todos. El desarrollo urbanístico afronta desafíos como el valor inasequible de la tierra, la escasez de viviendas familiares en alquiler, loteos irregulares realizados anteriormente o sin la infraestructura necesaria por parte de quienes los realizaron, la falta de tierras para la implementación de políticas públicas para el desarrollo urbano. Todo forma parte de un entramado de compleja solución.
A esta situación debemos sumarle el contexto socioeconómico que atraviesa nuestro país. El desfinanciamiento de la obra pública a nivel nacional pega de lleno en las economías provinciales y municipales, que no cuentan con los recursos necesarios para las grandes obras de infraestructura, esto es: servicios públicos básicos, como el pavimento o la red cloacal.
El camino es largo y el desafío está planteado. Por su parte, el Departamento Ejecutivo ha elevado varios proyectos al Concejo Deliberante, que atienden a las necesidades de hábitat e infraestructura y que hace más de dos años esperan ser tratados. Dos de ellos permitirían al Estado municipal disponer de tierras y destinarlas a la implementación de programas que aporten a la solución habitacional.
Lograr que las ciudades sean inclusivas, seguras, resilientes, sostenibles y crezcan de forma ordenada, es una responsabilidad de todos, del Estado, en todos sus estamentos, y de los ciudadanos.







