Líbano e Israel acordaron extender su frágil alto el fuego y avanzar en nuevas medidas de seguridad durante una ronda de conversaciones mediadas por Estados Unidos en Washington. Sin embargo, apenas horas después del anuncio, Israel lanzó nuevos ataques contra el sur del Líbano, una continuidad de las operaciones militares que han persistido pese a la tregua vigente desde abril.
Según un comunicado conjunto difundido tras la cuarta ronda de negociaciones celebrada el miércoles en el Departamento de Estado estadounidense, el alto el fuego estará condicionado al «cese total» de los ataques de Hezbollah y a la retirada de sus combatientes de las zonas situadas al sur del río Litani.
Ambas partes también acordaron crear «zonas piloto» donde las Fuerzas Armadas Libanesas ejercerán el control exclusivo del territorio, excluyendo a todos los actores no estatales. «Estas medidas permitirán avanzar hacia un acuerdo integral de paz y seguridad», señala el comunicado.
Las delegaciones acordaron además reanudar las negociaciones políticas y de seguridad durante la semana del 22 de junio con el objetivo de alcanzar un acuerdo más amplio y duradero.
Fuentes libanesas consultadas por la agencia de noticias Anadolu indicaron que la segunda y última jornada de conversaciones en Washington se prolongó durante más de seis horas.
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Nuevos ataques tras el anuncio
Sin embargo, a pesar del acuerdo, los ataques israelíes sobre el Líbano han continuado. El Ministerio de Salud del Líbano informó de que un paramédico murió y otro resultó herido la madrugada del jueves en un ataque israelí contra una ambulancia en la localidad de Zebdine, en el distrito de Nabatiyeh.
Según las autoridades sanitarias, se trató del cuarto ataque israelí contra personal médico e instalaciones sanitarias en menos de 24 horas.
La Agencia Nacional de Noticias del Líbano también informó de nuevos ataques con drones israelíes en varias carreteras y localidades del sur del país. En uno de ellos, un matrimonio y su hija resultaron heridos cuando su vehículo fue alcanzado por un bombardeo.
Además, el Ejército israelí renovaba sus advertencias a la población libanesa para que no se desplazara al sur del río Zahrani, una zona que Israel considera área de combate.
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Israel mantiene la presión militar
Mientras Washington presentaba el acuerdo como un paso hacia la estabilización de la frontera, dirigentes israelíes dejaron claro que las operaciones militares continuarán.
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, afirmó que las fuerzas israelíes conservarán la «libertad de acción», con respaldo estadounidense, para atacar Beirut en caso de que se produzcan ataques contra territorio israelí.
Katz añadió que el Ejército continuará, por el momento, con sus bombardeos y operaciones terrestres en el sur del Líbano, donde mantiene posiciones militares y sigue llevando a cabo operaciones contra Hezbollah.
Israel mantiene además la ocupación de varias zonas del sur del Líbano, incluidos territorios que controla desde hace décadas y áreas tomadas durante el conflicto de 2023-2024. Durante las actuales hostilidades, las fuerzas israelíes también han avanzado varios kilómetros dentro de territorio libanés.
Por su parte, Hezbollah, que rechaza las conversaciones directas entre Israel y Líbano, no se pronunció oficialmente sobre el acuerdo alcanzado.
Sin embargo, antes del anuncio, el grupo aseguró haber lanzado una andanada de cohetes contra soldados y vehículos israelíes en la localidad de Qantara, así como ataques con drones contra tropas desplegadas cerca del estratégico castillo de Beaufort.
Esta semana, el alto cargo de Hezbollah Mahmud Qomati declaró que la organización no aceptará un «alto el fuego parcial», una postura que podría complicar la aplicación del acuerdo.
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Irán advierte contra cualquier ataque a Beirut
Horas antes del anuncio del acuerdo, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, advirtió que cualquier ataque israelí contra Beirut provocaría una «reanudación total de la guerra» en Oriente Medio.
«Cualquier ataque contra Beirut tendrá graves consecuencias y conducirá a una reanudación a gran escala de la guerra», declaró Araghchi al canal libanés Al Mayadeen, según la agencia de noticias Tasnim.







