El destino político del gobierno de Javier Milei se definirá, en las próximas horas, a 9000 kilómetros de distancia de la Argentina. Las casas de apuestas y el sitio Polymarket le están dando al partido Demócrata de los Estados Unidos una posibilidad de ganar las legislativas superior al 70 por ciento. Las encuestas, más divididas, parecen hablar de una victoria demócrata, pero no se ponen de acuerdo en el volumen de esa hipotética derrota.
Si eso efectivamente ocurre y Donald Trump es derrotado por un margen importante en ambas cámaras, el padrino político que financia el plan de ajuste libertario perderá las mayorías que le permitieron invertir dinero en el exterior para posicionarse geopolíticamente en países que avalan sus intereses. Para Milei, en tanto, ese resultado significaría un escenario muy complicado, porque la inquietud sobre su plan es, precisamente, si cuenta o no con dólares para pagar sus obligaciones en 2027, justo el año electoral.
Asimismo, los economistas consultados alertan que si la diferencia en votos es grande, habrá un dólar moviéndose más fuerte y el Riesgo País podrá subir más. El propio gobierno de Milei admite que, si eso ocurre, podría picar por arriba de los 1000 puntos.
El antecedente de Brasil no es bueno para Milei: la derrota de Bolsonaro movió el indicador que elabora el JP Morgan. Además, todo ese partido definitorio se juega con el telón de fondo de una economía en crisis y un plan económico que fracasó en los objetivos y al que sólo le queda un ancla: el dólar congelado, que está directamente relacionado con el apoyo financiero de Estados Unidos. Y si lo demócratas sacan una buena diferencia entrarán a revisar, en el Parlamento, todos los paquetes de ayuda o rescate a países aliados a Trump, entre ellos Argentina.
Fuentes oficiales de Casa Rosada y Hacienda admitieron que la derrota de Bolsonaro y la performance magra de Benjamín Netanyahu en Israel fueron “hechos duros” antes de los comicios en Estados Unidos. No los esperaban. Es que, aunque el ministro Luis Caputo no lo admita en público y sí en privado, sabe que en 2027 el salvavidas de dólares del Tesoro de Trump será “imprescindible”. Ergo, la lectura política indica que el plan A de Milei es Trump, y el plan B, también.
Si hay derrota, ¿sigue Bessent?
El economista Christian Buteler hizo un cálculo del impacto político y económico de Trump perdiendo las dos cámaras. Consignó que la cámara de representantes está perdida y en el Senado hay 9 Estados en disputas de los cuales los demócratas necesitan 4 para llegar a minoría, tendrían 6.
Señaló que “todo lo que hizo Trump lo pudo hacer porque tenía mayoría, incluso el apoyo financiero a países como Argentina. Sin esa mayoría todo eso se pone en juego”. Agregó, además, que “a lo que más atento debemos estar es si mantiene a Bessent en el cargo, es él y no Trump el verdadero respaldo. Si Bessent se va porque no tiene ganas de lidiar con un Congreso opositor o si Trump lo culpa por perder por el tema económico, el mercado lo tomaría como una pésima señal para todos los activos argentinos”. Scott Bessent, el titular del Tesoro, fue la pieza clave del aval financiero a Argentina y es el que tiene diálogo directo con el ministro Caputo.
Se mide el impacto local
En este contexto, Federico Pastrana, de la consultora C+P, dijo que de darse una derrota importante de Trump “se intensificará el escenario de tensión financiera. Lo de Brasil es una muestra más de eso”. Aclaró, también, que “difícilmente se escape el dólar, pero sí tenés tensión sobre el Riesgo País y el programa financiero”.
Por su parte, Haroldo Montagú, de la consultora Vectorial, precisó que “van a aumentar las dudas de que Estados Unidos siga aumentando financieramente a la Argentina. Hoy, ya hay dudas sobre eso y se reflejan en el Riesgo País, ese aumento parte de la deuda de cómo el país hará frente a sus compromisos en dólares. Si además hay una victoria demócrata empeoraría las perspectivas”. Eso, dice, “aumentaría la presión dolarizadora y ahí el camino de manual sería una suba de la tasa de interés para contener la ida al dólar.







