Para los que se preguntan cómo es que a veces las cosas “se dan todas juntas”, como dice la escribana Nechevenko, y hay que salir de apuro a comprar propiedades a jubiladas y pagar viajes millonarios cash, el escándalo que rodea la concesión de Tecnópolis puede aportar alguna pista.
El concurso público abierto por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), que depende de Manuel Adorni, luce tan groseramente direccionado a un consorcio de empresas con vínculos directos con el gobierno, que ya motivó dos denuncias penales por administración fraudulenta agravada, negociaciones incompatibles, cohecho y tráfico de influencias. No sólo eso: también se pudo saber que al menos una de las empresas que quedaron dejadas afuera de la rauda compulsa, en forma tan improlija como la redacción del pliego, abrirá otra denuncia judicial por considerar que no corresponde técnicamente su exclusión.
Pase de manos
Las empresas que, ya tienen adjudicado el fabuloso negocio -suspendieron el anuncio porque justo estalló el Adorni Gate-, son Direct TV y Torneos y Competencias.
Aunque no figura en los papeles, no están solas: llamativamente, poco antes del concurso, integrantes de sus directorios pasaron a integrar también el directorio de una empresa a priori menor: Foggia Group.
Pero Foggia no es cualquier empresa: es, oh casualidad, la que organizó todos los “shows” de Milei en la campaña y en la presidencia (en el Movistar, en el Luna Park, entre otros). La que, oh casualidad, organiza eventos privados de costosos tickets en el CCK y en Tecnópolis. Y, vaya mayor casualidad, la que sigue teniendo como apoderada a la actual mano derecha de Karina Milei: la organizadora de eventos Mara Gorini, que aunque presentó su renuncia a la compañía al llegar a Casa Rosada, sigue ligada a la misma y además tiene allí a su marido, Marcelo Dionisio.
En el cénit de las casualidades, Foggia es uno de los tres únicos clientes -todos vinculados de diversas maneras al Estado- declarados por la consultora ontológica “+ Be Humanizando empresas”, que Bettina Angeletti creó cuando su esposo y acompañante de viaje, Manuel Adorni, llegó a jefe de Gabinete.
Las denuncias
Hay dos causas penales iniciadas en la justicia por la concesión de Tecnópolis, ambas presentadas por la diputada Marcela Pagano. La primera, radicada en el juzgado de Ariel Lijo y con Carlos Stornelli como fiscal; la otra en el juzgado de María Servini.
La denuncia explica el modo en que Movistar, TyC y Foggia comparten directorios y su relación con el Estado, pide que se investigue el tráfico de influencias y solicita la “suspensión cautelar del procedimiento licitatorio para la concesión de Tecnópolis”, además de detallar las irregularidades del pliego.
“Son demasiado voraces y acelerados, y dejan todos los deditos pegados”, concluye Pagano. “Es la primera vez que observo que alguien que acaba de poner un pie en la gestión pública se desespera por hacer negocios como si se estuviera por ir”.
Adiós a Tecnópolis
La concesión de Tecnópolis, anunciada por Adorni en diciembre, como un logro de gestión libertario. De inmediato salió a festejarlo la intendenta de Vicente López (donde está ubicado el predio), Soledad Martínez.
Son 50 hectáreas en un lugar privilegiado, pegadas a la Ciudad de Buenos Aires y de acceso directo por General Paz y Panamericana. Para dar una idea de la dimensión: el espacio equivale a unas 70 canchas de fútbol profesional (tomando la medida estándar de la FIFA) y es más grande que todo el Estado del Vaticano (que tiene unas 44 hectáreas).
Creado en los festejos del Bicentenario, desde entonces allí se mantuvo programación cultural y científica gratuita, en todas las gestiones de gobierno. Hasta la llegada de Milei.
A excepción de un breve intento público en vacaciones de invierno, el “Parque del Conocimiento” pasó a usarse para alquiler de eventos privados (este jueves 30 habrá un concierto de Megadeth, con tickets que arrancan en los 116 mil pesos). De modo que el actual “director de Planificación y Programación del Parque Tecnópolis”, Mariano Cazorla, tiene poco trabajo. A Carzola se lo presentó a los Milei Lilia Lemoine; lo conoció en los eventos de cosplay. Su experiencia es de gamer y tiene una banda de música de videojuegos y animes tipo Dragon Ball Z y Naruto.
Hay otros funcionarios con cargos de directores en Tecnópolis: Juan Manuel Aranda, Andrea Drago y Wenceslao Flores. Los trabajadores del parque refieren que se los ve muy poco por allí, aunque son constantemente nombrados en las largas filas de invitados, familiares y amigos que se forman en los shows privados que allí se realizan.
Liquidación y remate
El inventario que hace el pliego del concurso público menciona un estadio techado de 12.000 m2 con capacidad para 11.000 personas; pabellones de ciencias y centros de exposiciones; salas de auditorios; espacios gastronómicos, baños y vestuarios; “varias hectáreas, con capacidad para miles de autos” (sic) de estacionamiento; áreas verdes y de circulación “por más de 40 hectáreas” (al parecer no hubo tiempo ni necesidad de precisiones de mensura).
Por allí pasó un proyecto que buscó poner en valor la soberanía científica y tecnológica argentina y contagiar vocaciones, con espacios del Conicet, la Conae, las universidades y los distintos ministerios, y una enorme infraestructura desplegada a tal efecto.
El destino que plantea la concesión es de lo más amplio: “desarrollo de actividades recreativas, de esparcimiento, ocio y recreación”, a las que pueden sumarse “propuestas deportivas no competitivas”. Una suerte de tábula rasa que da lugar a todo tipo de propuestas comerciales, y desde ya al lugar más grande de Sudamérica para espectáculos, deportes y entretenimientos.
Así que el parque de Tecnópolis está siendo en este mismo momento desguasado, y cada ministerio u organismo está “rescatando” lo que quiere o puede de allí. Parte de todo el material de años se apila en galpones y talleres técnicos del mismo parque. Numerosos y valiosos equipos técnicos se están llevando a otros espacios de la Secretaría de Cultura.
Y hay particular preocupación por el destino de los equipos de la radio, el cine 3D y sobre todo del CIAM, un estudio de grabación modélico en Latinoamérica, creado para bandas emergentes. En estos días “se lo están llevando todo, hasta las puertas y paneles insonorizadores”, relató una fuente.
Desde la Secretaría de Cultura confirmaron que están sacando todo este equipamiento para llevarlo “a un depósito” del CCK, a la espera de su asignación a un fin que aún no pudo definirse. El inventario y control no es de acceso público.
Desde ATE Cultura los trabajadores manifestaron su “preocupación por el patrimonio del Parque y el destino del CIAM”, que trasladaron a la subsecrretaria del área, Florencia Iannello, en una reunión reciente. También, claro está, por la continuidad de los casi 200 puestos de trabajo.
Algunos de estos trabajadores tuvieron pases temporales a otros espacios de Cultura; otros apuestan a que el privado que venga los re contrate. A todos ya les anunciaron que, como indica el pliego, el 30 de junio es su último día de contrato: el 1° de julio se entregará el predio “desocupado” al concesionario.
A discreción
La concesión de Tecnópolis se ofrece por un plazo de 25 años, extendible a uno más, por un monto de 611 millones de pesos mensuales, más seguros, a pagar a partir de los 2 años y medio de concesión, “en virtud de las elevadas inversiones que requiere una obra de tal envergadura y la obtención de las habilitaciones correspondientes”.
Además de lo apurado del inventario (tanto que ni ameritó llamar a un agrimensor) y de lo amplio de su objeto, el pliego de condiciones tiene al menos dos detalles irregulares:
* Lo escaso del tiempo otorgado para la presentación: 22 días hábiles -con navidad y año nuevo en el medio-, cuando lo normal en un proyecto de esta envergadura es no menos de 4 meses (tras un pedido de prórroga, se extendió por un mes más).
* La discrecionalidad que habilita el puntaje asignado, en el que sólo 10 son para los antecedentes; sólo 20 para la posibilidad de mejorar el canon; y el resto es para el diseño del proyecto (40 puntos) y el plan de inversión prometido (30 puntos). Ambos ítems más subjetivos que evaluables en lo concreto.
El 4 de marzo pasado la ABBA publicó el informe de preselección que anunciaba que quedaban en carrera dos consorcios oferentes: DirecTV y Torneos y Competencias; y Buenos Aires Arena (que maneja el Movistar) y Publirevistas SAU (consorcio Clarín-La Nación).
Se pudo saber que al menos uno de los otros oferentes, Perfeta Producciones (Fénix Entertainment), reclamará legalmente haber quedado excluido: “Nosotros consideramos que seguimos en carrera. La objeción impositiva que nos hicieron era incorrecta, y tampoco nos la notificaron por las vías que corresponden. Presentamos dos pronto despachos, hasta ahora sin respuesta. Y ya tenemos armado el caso para el Contencioso Adinistrativo”, confirmaron fuentes de la empresa.
Un gran equipo
DirecTV y Torneos conformaron una Unión Transitoria de Empresas que quedó asentada un día hábil antes de que cerrara el plazo de presentación de ofertas para Tecnópolis.
Pero lo más llamativo es lo que pasó pocos meses antes con los directores que figuran al frente de esta U.T.: Marcelo Wegbrait y Fabián Suffern se incorporaron, en junio de 2025, al directorio de Foggia. A su vez, en noviembre de 2025, fueron reemplazados por Ricardo Silbermins. Wegbrait, Suffern y Silbermins son históricos directores de diversas empresas del Grupo Werthein, que controla DirecTV en Latinoamérica.
Repasando: Foggia es la empresa vinculada a Karina Milei vía Mara Gorini, y a Manuel Adorni vía la consultora ontológica de su esposa Bettina. Juntos conforman un gran equipo, con grandes proyectos por delante.







