La construcción volvió a mostrar señales de recuperación durante marzo de 2026. A nivel nacional, el empleo registrado en el sector creció 1,8% respecto de febrero y sumó 6.351 puestos de trabajo, completando así tres meses de mejora. Sin embargo, detrás de ese repunte aparecen las marcas de una crisis que aún no termina de cerrarse, pues el empleo sigue por debajo de los niveles previos al cambio de gobierno y los salarios continúan perdiendo poder adquisitivo.
En Salta, los datos reflejan con claridad esa situación. Según el último informe de Politikon Chaco elaborado sobre la base de datos del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC), la provincia registró en marzo 9.978 trabajadores formales en el sector. Esto representa una mejora mensual del 2,3%, equivalente a 223 empleos recuperados respecto de febrero.
La cifra ubica a Salta entre las provincias que lograron expandir el empleo durante el último mes y la coloca por encima del promedio nacional. Sin embargo, la foto cambia cuando se amplía el horizonte temporal.
En comparación con marzo de 2025, la construcción salteña perdió 340 puestos de trabajo, lo que implica una caída interanual del 3,3%. Pero el dato más significativo surge al comparar la situación actual con noviembre de 2023, el último mes antes de la asunción de Javier Milei. Desde entonces, la provincia perdió 2.662 empleos registrados en la construcción, una contracción del 21,1%.
El informe evidenció una particularidad que ayuda a comprender la situación provincial, ya que pese a la caída registrada durante los últimos dos años, Salta continúa exhibiendo uno de los mejores desempeños del país cuando se compara el empleo actual con el promedio histórico de la serie que va de 2007 a 2023. En ese indicador, la provincia aparece con un nivel de empleo 26,5% superior a su promedio histórico, compartiendo el segundo lugar del ranking nacional junto a Jujuy y sólo por detrás de Neuquén.
La explicación se encuentra en el fuerte crecimiento que experimentó la construcción salteña durante los años previos, impulsada por la expansión de la obra pública provincial, el desarrollo inmobiliario y el avance de proyectos vinculados a la minería y la infraestructura.
Sin embargo, ese colchón acumulado no alcanzó para evitar el impacto de la paralización de la obra pública nacional y la desaceleración económica que siguió al cambio de gobierno. Por eso la provincia aparece hoy en una situación paradójica: mantiene niveles históricamente altos de empleo, pero al mismo tiempo figura entre las jurisdicciones que más puestos de trabajo perdieron desde finales de 2023.
La situación de Salta contrasta con la de algunas provincias que hoy encabezan el proceso de recuperación. Río Negro registra un nivel de empleo 16,8% superior al que tenía en noviembre de 2023, mientras que Neuquén exhibe un crecimiento del 13,2%, impulsado principalmente por la expansión de Vaca Muerta. Santa Fe y Mendoza también lograron superar los niveles previos al cambio de gobierno.
En cambio, Salta integra el grupo de provincias que aún no logra revertir el impacto de la retracción económica y del freno a la inversión pública.
Los datos de marzo permiten hablar de un rebote. Pero todavía resulta prematuro definirlo como una recuperación consolidada. La construcción salteña muestra algunos signos de mejora en el corto plazo, aunque continúa cargando con una pérdida de más de 2.600 empleos desde fines de 2023 y con una de las mayores caídas salariales del país.
Salarios que no acompañan
La otra cara del problema aparece en los ingresos de los trabajadores. De acuerdo con Politikon Chaco, el salario promedio de la construcción en Salta alcanzó en marzo los 1.242.049 pesos. Pero al descontar la inflación, la situación es muy distinta.
El salario real cayó 14,5% respecto de marzo de 2025, una de las peores performances del país. Sólo Catamarca mostró un deterioro mayor. La magnitud de la pérdida resulta todavía más llamativa si se considera que el promedio nacional registró una baja del 4,4%.
La comparación con noviembre de 2023 tampoco arroja mejores resultados. En ese caso, los trabajadores salteños acumulan una pérdida del 12,1% de su poder adquisitivo desde el inicio de la actual gestión nacional. Los números muestran que, aun cuando el empleo comenzó a recuperarse lentamente durante los últimos meses, esa mejora todavía no se traduce en una recuperación de los ingresos.







