Argentina salió subcampeona de la Copa del Mundo y la gente salió a celebrar a pesar del frío, la llovizna y el sabor amargo que dejó la derrota frente a España.
En un partido de más de 120 minutos, en el que el conjunto español dominó la posesión, los dirigidos por Lionel Scaloni pelearon por defender el título hasta el último instante, pero no alcanzó para retener la corona conquistada en Qatar 2022. Con sus principales defensores lesionados (Lisandro Martínez y Cristian «Cuti» Romero), el seleccionado albiceleste enfrentó dificultades físicas desde el final del primer tiempo. Además, debió jugar con un futbolista menos durante los 30 minutos del tiempo suplementario, tras la expulsión de Enzo Fernández a los 93 minutos por doble amonestación. «Pasaron muchas cosas negativas en cuanto a las lesiones en puestos claves que no esperábamos, tuvimos que cambiar a tres jugadores de cuatro de la defensa. No es excusa, pero el desgaste fue enorme. Estos chicos llegaron y dieron todo, pero ante un equipo así, si no llegás en las mejores condiciones lo padecés», señaló Scaloni.
También se destacó la actuación de Nicolás Tagliafico, el lateral que representó a la perfección el espíritu del equipo. A pesar del desgaste físico y de haber llegado extenuado al tiempo suplementario, decidió seguir jugando y lo hizo con la intensidad, el esfuerzo, la entrega y la solidez defensiva que lo caracterizan. «Hizo un partidazo. No quiso salir porque si salía se nos complicaba. Teníamos que poner gente que pudiera defender y me dijo que estaba bien, aunque sabemos cómo estaba. Es el ADN que lleva este equipo. Estoy muy orgulloso de él y del equipo», expresó el entrenador en conferencia de prensa.
Más allá del rendimiento colectivo, que volvió a reflejar el compromiso de un plantel que luchó hasta el último minuto, una de las figuras de la final fue, sin dudas, Emiliano «Dibu» Martínez. El arquero fue determinante para que Argentina se mantuviera en partido durante los 120 minutos disputados en Nueva Jersey y terminó el encuentro con un total de 11 atajadas.
«Tenemos que darle validez a haber llegado acá, cuesta un montón. Yo me acuerdo de los segundos, porque cuesta un montón llegar, hay que darle validez. Nos gustaría haber ganado, pero solo tengo palabras de agradecimiento. Se puede jugar bien o mal, pero cuando te brindás así es difícil reprochar», dijo el entrenador en la nota protocolar sobre el campo de juego, instantes después de la finalización del encuentro.
En ese sentido, la comunidad de Chascomús, al igual que el pueblo argentino, supo valorar el desempeño y la entrega del equipo de Scaloni y, entre la tristeza por la derrota y el orgullo por haber visto a su selección dejar el alma en la cancha, salió a demostrarle su apoyo.
En Chascomús, como ya es tradición, el punto de encuentro fue el Reloj de los Italianos, donde vecinos y vecinas se reunieron para acompañar al seleccionado y reconocer el subcampeonato. La Municipalidad de Chascomús dispuso un operativo especial para garantizar que los festejos se desarrollaran de manera segura y ordenada. Afortunadamente, la celebración transcurrió con total tranquilidad, en un clima de respeto, emoción y acompañamiento.
Sin dudas, de las mejores cosas que nos ha dejado este Mundial, es volver a unirnos como pueblo, abrazarnos en las calles y sentir que todo es posible, si tiramos todos para el mismo lado.







