Una bomba capaz de arrasar nueve manzanas, pero con dificultades bajo tierra

La MOAB, siglas en inglés de «Massive Ordnance Air Blast», es una bomba guiada por GPS capaz de devastar una superficie equivalente a unas nueve manzanas urbanas. Sin embargo, su enorme capacidad explosiva tiene un límite fundamental: no está diseñada para penetrar a gran profundidad bajo tierra.

Esta característica resulta especialmente relevante en el caso de las instalaciones nucleares protegidas por gruesas capas de roca y otras estructuras defensivas. De hecho, según las fuentes citadas por CNN, la bomba probablemente tendría dificultades para destruir emplazamientos resguardados por capas de granito y otras fortificaciones.

«La MOAB es un arma de enorme impacto, concebida para despejar grandes áreas, pero poco más», explicó a CNN una fuente familiarizada con las conversaciones sobre la planificación militar. Con esta descripción, la fuente puso de relieve que el arma no resulta adecuada para penetrar profundamente bajo tierra.

Por tanto, aunque la MOAB podría causar una destrucción extensa en la superficie, no existe certeza de que consiga neutralizar los objetivos subterráneos que Washington pretende alcanzar. Esta limitación plantea dudas sobre la utilidad militar de recurrir a una bomba de semejante potencia contra instalaciones diseñadas precisamente para resistir ataques.

A ello se suman las posibles consecuencias para la población civil. En caso de utilizarse, la bomba podría provocar una destrucción extensa en el punto de impacto y su amplio radio de explosión elevaría el riesgo de víctimas, especialmente si los ataques se dirigieran contra infraestructuras energéticas próximas a zonas habitadas u otras instalaciones civiles.

La intimidación como parte de la estrategia

Pese a estas limitaciones, funcionarios estadounidenses han considerado el posible impacto psicológico de la MOAB dentro del abanico de opciones militares de la Administración Trump. En otras palabras, su utilidad no se limitaría a los daños materiales que pudiera causar, sino que también podría residir en su capacidad para intimidar a Teherán y aumentar la presión sobre el Gobierno iraní.

Mirá También:  Relatora de la ONU afirma que ataques de EE.UU. e Israel contra Irán son "ilegales"

En este sentido, una de las fuentes consultadas por CNN advirtió de que Trump podría verse presionado a adoptar nuevas medidas militares contra Irán, incluso ante la incertidumbre sobre sus resultados. En particular, no está claro que una intensificación de los ataques vaya a convencer a Teherán de aceptar las exigencias de Washington.

Así, la MOAB podría desempeñar una función de intimidación además de su potencial destructivo. Su eventual despliegue serviría como demostración de fuerza y buscaría ejercer presión psicológica sobre Irán, especialmente ante las dificultades que presentan los objetivos subterráneos para las municiones disponibles.

Deja un comentario

You May Also Like