Israel ha convertido Gaza en un inmenso paisaje de ruinas tras más de dos años de genocidio contra la población palestina. Ahora, con la mirada puesta en la retirada de los escombros y en el inicio de una eventual reconstrucción, emerge un nuevo dilema: bajo millones de toneladas de restos permanecen cuerpos de personas desaparecidas y evidencias de los crímenes cometidos durante la ofensiva. Naciones Unidas alerta de que retirarlos sin preservar antes esas pruebas podría hacerlas desaparecer para siempre
La dimensión de la destrucción da la medida del desafío. Según Naciones Unidas, el genocidio de Israel en Gaza ha generado unos 61 millones de toneladas de ruinas y escombros, cuya retirada podría prolongarse durante siete años. Una montaña de residuos que, además de dificultar la reconstrucción del enclave, se ha convertido en un enorme archivo físico de lo ocurrido durante la ofensiva.
Francesca Albanese, relatora especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en el territorio palestino ocupado, advirtió el lunes de que las pruebas deben recopilarse y los restos humanos identificarse antes de que comience una retirada completa de los escombros.
En un comunicado titulado «Experta de la ONU advierte de que la retirada de escombros en Gaza podría borrar las huellas de crímenes atroces», Albanese reclamó además que los propios palestinos estén al frente de cualquier plan para retirar los residuos. La advertencia llega mientras, según varias fuentes citadas por la relatora, empresas israelíes participan en las labores de limpieza.
La preocupación tiene también un importante trasfondo jurídico. En enero de 2024, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) ordenó a Israel adoptar medidas efectivas para impedir la destrucción y garantizar la conservación de las pruebas relacionadas con las acusaciones de violaciones de la Convención sobre el Genocidio.
«En la Gaza devastada, los escombros no son simplemente residuos de construcción. Forman parte de una escena del crimen, de un cementerio y del registro material de lo ocurrido durante una campaña de bombardeos brutal y sin sentido que duró dos años», afirmó.
Y mientras se habla de retirar las ruinas, la demolición continúa. Albanese advirtió de que, mediante el uso de maquinaria pesada, las operaciones de demolición y nivelación siguen adelante en zonas bajo ocupación israelí. La relatora señaló asimismo que varias fuentes habían confirmado la participación de empresas israelíes en estas labores, aunque no identificó públicamente a esas fuentes.
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Una limpieza a gran escala
Las acusaciones llegan mientras avanzan importantes operaciones de demolición y retirada de escombros en el enclave. El pasado 3 de agosto, el Observatorio Euromediterráneo de Derechos Humanos, con sede en Ginebra, informó de la participación de empresas comerciales israelíes en la trituración y retirada de restos en zonas bajo ocupación militar que, según la organización, abarcarían aproximadamente el 66 % de la Franja de Gaza.
De acuerdo con sus estimaciones, al menos 10 millones de toneladas de escombros habían sido desplazadas o trituradas. El organismo documentó asimismo el movimiento diario de unos 100 camiones que sacaban restos de Gaza, junto con unas 400 máquinas de demolición y trituración.
La magnitud de estas operaciones adquiere especial gravedad ante la dificultad de localizar a quienes siguen desaparecidos. Según las cifras citadas, la ofensiva israelí de dos años sobre Gaza ha causado más de 73.000 muertos y más de 174.000 heridos, mientras que más de 10.000 personas continúan desaparecidas bajo las infraestructuras devastadas.
Los hallazgos recientes muestran, además, que las ruinas siguen ocultando cuerpos. El pasado mes, un equipo palestino de recuperación que rastreó los escombros en Ciudad de Gaza afirmó haber encontrado los restos de 112 personas pertenecientes al mismo clan.
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Hamás denuncia un intento de ocultar pruebas
En este contexto, Hamás acusó a Israel de intentar ocultar pruebas del genocidio cometido contra la población palestina mediante la retirada, trituración y traslado de los escombros bajo los que permanecen atrapados los cuerpos de miles de personas desaparecidas.
En un comunicado oficial, el grupo condenó «los intentos del Gobierno de ocupación y de su Ejército de ocultar las pruebas de los brutales crímenes cometidos contra nuestro pueblo en Gaza mediante la retirada, trituración y transporte de los escombros».
Hamás subrayó que estas operaciones se están llevando a cabo pese a que bajo los restos permanecen «los cuerpos de miles de personas desaparecidas y pruebas materiales de los crímenes de genocidio cometidos por la ocupación durante más de dos años».
El grupo afirmó que manipular los lugares donde se encuentran restos humanos y pruebas judiciales «constituye una violación del derecho internacional y de la orden de la Corte Internacional de Justicia de preservar las pruebas». Hamás calificó estas actuaciones de «un ataque contra la dignidad de los mártires y contra el derecho de sus familias a recuperar y enterrar los cuerpos de sus seres queridos».
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