La guerra entre Estados Unidos e Irán continúa marcada por el intercambio de ataques, las amenazas de represalia y una vía diplomática que no muestra avances desde hace semanas. Y ahora, con el conflicto militar reavivado, el presidente de EE.UU., Donald Trump, advirtió el lunes que Washington responderá a las acciones iraníes, mientras Emiratos Árabes Unidos endurece su posición frente a Teherán y el estrecho de Ormuz sigue concentrando buena parte de las tensiones.
En otra amenaza reportada por la cadena Fox News este lunes, Trump aseguró en relación a Irán: “Vamos a golpearlos con fuerza. Habrá una respuesta”. Sus comentarios se producen tras los últimos ataques de la guerra, que no han sido pocos.
Para recapitular ante tantos desarrollos, el último cruce de ataques comenzó el domingo, cuando las fuerzas estadounidenses atacaron la isla iraní de Larak, situada cerca del estrecho de Ormuz. La operación supuso el primer ataque de Estados Unidos contra territorio iraní desde finales de julio y, según Washington, tuvo como objetivo sistemas que supuestamente eran preparaados para lanzar cohetes con minas marinas hacia esta estratégica vía marítima.
Tras el ataque, la Guardia Revolucionaria de Irán aseguró que varios combatientes y civiles murieron o sufrieron heridas, además de advertir que respondería. De este modo, la operación estadounidense desencadenó una nueva ronda de acciones militares que sacudieron la región.
La represalia iraní llegó ese mismo domingo y también el lunes. La Guardia Revolucionaria anunció el lanzamiento de misiles balísticos contra las bases aéreas del Rey Hussein y Azraq, en Jordania, así como de drones cargados de explosivos contra la base aérea de Al-Minhad, en Emiratos Árabes Unidos.
Según la Guardia Revolucionaria, los ataques constituían una respuesta directa a la ofensiva estadounidense contra Larak. Poco después, Trump lanzó su amenaza de una nueva respuesta militar contra Irán.
Al mismo tiempo, el mandatario aseguró que los sistemas de defensa aérea de EE.UU. habían interceptado la mayoría de los proyectiles iraníes. Trump añadió que se dejó pasar a uno de los misiles después de que los sistemas determinaran que probablemente no alcanzaría ningún objetivo relevante.
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Trump insiste en presión política
Más allá de la dimensión militar, Trump aprovechó la escalada para aumentar también la presión política sobre Teherán. El presidente insistió en calificar al liderazgo iraní de «nación oficialmente fallida», y acusó a las autoridades del país de supuestamente haber provocado una matanza a gran escala durante las protestas.
«Deben ser juzgados por crímenes de guerra contra la humanidad», escribió Trump en su red Truth Social el lunes, al asegurar que más de 100.000 manifestantes habían muerto.
No obstante, esta cifra de fallecidos no se ha podido confirmar de forma independiente.
Asimismo, Trump aseguró que Irán había quedado gravemente debilitado y repitió sus ya conocidas declaraciones acerca de que el país ya no tiene «Marina», «Fuerza Aérea» ni «moneda», mientras describía a sus dirigentes como sumidos en un «caos total».
Pezeshkian acusa a Washington de prolongar la guerra
Mientras sobre el terreno continuaban los ataques, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, acusó a Estados Unidos de buscar prolongar la guerra, aunque defendió al mismo tiempo el diálogo y la cooperación para resolver las disputas.
Pezeshkian hizo estas declaraciones el lunes durante su primer encuentro cara a cara con el primer ministro de India, Narendra Modi, desde el inicio de la guerra con Washington. Ambos dirigentes se reunieron en el marco de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), celebrada en Biskek, Kirguistán.
«Seguimos tratando de avanzar por el camino del acuerdo y el entendimiento y creemos que la continuación de la guerra no redunda ni en nuestro interés, ni en el de la región, ni en el de la humanidad», afirmó Pezeshkian.
El mandatario sostuvo que Teherán había cumplido sus compromisos en virtud del memorando de entendimiento de Islamabad, acordado en junio tras semanas de ataques y casi tres meses de negociaciones mediadas por Pakistán y Qatar. Según su versión, Washington incumplió el acuerdo menos de dos semanas después de su firma, lo que provocó una respuesta proporcional de Irán.







