El sur del Líbano vuelve a quedar atrapado entre los bombardeos israelíes y una promesa de paz que no termina de resolverse. Mientras nuevos ataques israelíes golpean localidades e infraestructuras, la ONU advierte de que barrios enteros han sido borrados del mapa y de que, en algunos casos, la destrucción responde a un patrón «sistemático, más que selectivo», poniendo en riesgo no solo la seguridad de la población civil, sino también su posibilidad de regresar y reconstruir sus vidas.
En este contexto, las fuerzas israelíes llevaron a cabo un nuevo ataque aéreo y bombardeos de artillería en el sur del Líbano durante las primeras horas del martes, además de levantar nuevas barreras de tierra en varios puntos de la zona, según informó la Agencia Nacional de Noticias del Líbano (NNA). Las acciones constituyen una nueva violación denunciada del acuerdo marco alcanzado con mediación estadounidense.
En torno a las 4:00 de la madrugada, hora local, aviones israelíes atacaron el cauce del río Litani, por debajo del monasterio de Deir Mar Mima, en la localidad de Deir Mimas, según NNA.
Por separado, la localidad de Markaba, en el distrito de Marjayoun, fue sometida a fuego de artillería israelí, mientras vehículos militares israelíes eran vistos desplazándose por la zona, añadió la agencia.
Pero la presión sobre el terreno no terminó con los bombardeos. Las fuerzas israelíes desplegadas en Kfar Kila y Tall Al-Nahhas levantaron una barrera de tierra en el cruce de Deir Mimas-Burj Al-Muluk-Kfar Kila, en dirección a Tall Al-Nahhas y a unos 150 metros de viviendas habitadas en Burj Al-Muluk.
Además, las tropas israelíes erigieron otra barrera de tierra en el cruce de Deir Mimas-Burj Al-Muluk-Houra, en dirección a la zona de Houra, según NNA.
Estas nuevas acciones se producen mientras persisten las tensiones entre Israel y Líbano tras el estallido de una nueva ronda de hostilidades el 2 de marzo. Israel ha lanzado desde entonces una intensa campaña de ataques contra territorio libanés, alegando que sus operaciones están dirigidas contra Hezbollah, mientras el grupo libanés ha respondido con ataques contra Israel.
La escalada puso fin de facto al alto el fuego vigente desde noviembre de 2024. Posteriormente, los esfuerzos diplomáticos liderados por Estados Unidos desembocaron en junio en un acuerdo marco entre Israel y Líbano, que contempla una retirada gradual de las fuerzas israelíes de todo el territorio libanés ocupado a cambio del despliegue del Ejército libanés en esas zonas y del desarme de los grupos armados.
Sin embargo, sobre el terreno, los ataques, las incursiones y las nuevas posiciones levantadas por las fuerzas israelíes vuelven a poner en entredicho la aplicación del acuerdo y mantienen al sur del Líbano atrapado en un ciclo de violencia y destrucción.
Nuevos ataques y uso de fósforo
La dimensión de la ofensiva israelí quedó nuevamente expuesta el sábado, cuando las fuerzas israelíes emplearon proyectiles de fósforo y llevaron a cabo ataques aéreos y un intenso fuego de artillería contra varios puntos del sur del Líbano, según medios libaneses.
La NNA informó de que intensos bombardeos de artillería israelí alcanzaron las localidades de Mansouri, los alrededores de Bayt al-Sayyad y las afueras de Majdal Zoun durante las primeras horas del sábado.
Durante la noche, además, las fuerzas israelíes llevaron a cabo extensas explosiones en Mansouri, Majdal Zoun y Bayt al-Sayyad. En esta última localidad, las viviendas sufrieron una destrucción generalizada. Según NNA, ninguna casa quedó intacta.
Los ataques se extendieron también a Hadatha, Beit Yahoun y Aita al-Jabal, donde se registraron nuevas explosiones, mientras fuego de ametralladora era dirigido hacia los valles cercanos. Paralelamente, drones israelíes continuaron sobrevolando pueblos y localidades de los sectores occidental y central del sur del Líbano.
Por otra parte, aviones de combate israelíes realizaron dos ataques aéreos alrededor de las 6:45 de la mañana contra la colina de Ali al-Taher, en las afueras septentrionales de Nabatieh al-Fawqa, informó NNA.
La artillería israelí también bombardeó intensamente durante la noche y hasta primeras horas del sábado las afueras de Dawhat Kfar Remman, los alrededores de la colina de Dabsha y la zona boscosa de Ali al-Taher. Según la agencia, en estos ataques se utilizaron proyectiles de fósforo.
Asimismo, aviones israelíes llevaron a cabo dos ataques contra la zona situada entre las localidades de Sirbin y Rshaf. En el valle de Sirbin, un dron israelí atacó a un pastor, aunque no se registraron heridos.
La ofensiva alcanzó también el distrito de Marjayoun, en la provincia de Nabatieh, donde el Ejército israelí llevó a cabo una demolición a gran escala en la localidad de Tallouseh.
Mientras tanto, los vuelos de drones israelíes continuaron de forma constante sobre pueblos y localidades de los sectores occidental y central del sur del Líbano, extendiéndose incluso hasta Beirut. Según NNA, un dron israelí fue visto sobrevolando los suburbios del sur de la capital.
Barrios enteros borrados del mapa
Es sobre este paisaje de ataques continuados donde Naciones Unidas ha lanzado una de sus advertencias más contundentes. Barrios enteros han desaparecido bajo los escombros y, en algunas zonas, la destrucción responde a un patrón «sistemático, más que selectivo». Esa es la realidad que los cascos azules continúan encontrando en el sur del Líbano, donde infraestructuras civiles han quedado devastadas tras meses de ataques, informó la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL).
La portavoz de UNIFIL, Kandice Ardiel, declaró a Radio ONU que los cascos azules habían documentado una destrucción generalizada desde Kafr Kila hasta Khiam y Naqoura.







