En un mensaje que parece ampliar su punto de mira –y que intensifica las tensiones en una región ya convulsa–, el presidente de EE.UU., Donald Trump, amenazó con atacar a Omán si este país “interfiere” en las negociaciones de Washington con Teherán. Un diálogo que, de momento, permanece estancado por las amplias diferencias entre las dos partes sobre el estrecho de Ormuz.
Luego el mandatario agregó que su gobierno mantiene supuestamente un contacto directo con funcionarios de la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC, por sus siglas en inglés), algo que este cuerpo no tardó en negar.
“Si Omán se interpone, lo bombardearemos sin piedad”, declaró Trump a la cadena Fox News este lunes, cuando se le preguntó sobre el papel de Mascate en las negociaciones que involucran a Irán y el estrecho de Ormuz. Justamente, la estratégica vía marítima sigue siendo la médula de los desacuerdos entre Teherán y Washington para retomar los diálogos.
Y ahora Omán entra en escena, porque este sábado Irán anunció que había llegado a un acuerdo con este país sobre un mapa de rutas marítimas para el paso, tras semanas de diálogos técnicos. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, declaró a la agencia de noticias Defa que “a pesar de la obstrucción estadounidense, las conversaciones han avanzado positivamente durante las últimas tres semanas” lo que permitió llegar al pacto.
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En esa línea explicó que Irán y Omán, los dos estados ribereños que comparten el estrecho de Ormuz, iniciaron intensos diálogos tras la firma de un memorando de entendimiento el 18 de junio para establecer rutas de navegación seguras.
Agregó que ambas partes seguían negociando los asuntos pendientes, incluyendo una declaración que emitirían Teherán y Mascate, y señaló que los intercambios entre los dos países continuarían hasta la finalización del proceso.
¿Tienen EE.UU. e Irán comunicación directa?
Al retomar el que se ha convertido en uno de sus temas predilectos en los últimos meses, Trump le dijo a Fox News que Irán debería izar una “bandera blanca de rendición”. “Son buenos jugadores de póker, pero se están muriendo”, agregó en declaraciones similares a las que ha repetido durante las últimas semanas.
Entonces afirmó que Washington tiene un “canal de comunicación directo” con la Guardia Revolucionaria de Irán. “Estamos hablando directamente con los oficiales de la IRGC”, insistió Trump.
Sin embargo, en sólo cuestión de horas, la Guardia Revolucionaria negó esa afirmación al calificarla de “fantasías nacidas del delirio”. «No se están llevando a cabo conversaciones entre funcionarios de la IRGC y los estadounidenses», declaró el portavoz Hossein Mohibbi a la agencia de noticias estatal Tasnim.
En esa línea completó que las declaraciones de Trump eran «mentiras» y «fantasías nacidas de delirios y pesadillas resultantes de la derrota y la desesperación en la guerra».
El portavoz agregó que los asuntos diplomáticos son gestionados por otras instituciones estatales iraníes, y quedan fuera del ámbito de competencia del CGRI.
«Según la información que tenemos y las declaraciones de funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores, actualmente no se están llevando a cabo conversaciones con los estadounidenses, ni siquiera a ese nivel», afirmó.
«Las fantasías de Trump no le servirán de nada en el campo de batalla», agregó, describiendo las afirmaciones del presidente estadounidense como un intento por influir en los precios mundiales de la energía.






