La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó este miércoles la resolución presentada por Cuba contra el bloqueo económico de Estados Unidos a la isla, con 130 votos a favor, 25 abstenciones y 17 en contra, entre ellos el de Argentina.
El apoyo al proyecto de resolución, titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, marca un nuevo respaldo a Cuba de la ONU, que se pronuncia contra esta política unilateral desde 1992.
sin embargo, el resultado de la votación constató el giro político generado en el último año en la región a partir de las presiones del gobierno de Donald Trump. El mismo texto fue aprobado el año pasado con el voto a favor de 165 Estados miembros, 12 abstenciones y 7 votos en contra. Pese al mayoritario apoyo internacional, las resoluciones aprobadas en la Asamblea General de la ONU carecen de carácter vinculante e impositivo para los Estados miembro.
Además de Estados Unidos e Israel, que han votado en contra del texto en prácticamente todas las ocasiones que se ha presentado, Colombia, Ecuador y Costa Rica se opusieron también a la resolución, en una clara muestra del acercamiento de sus gobiernos de ultraderecha a la Administración del mandatario republicano. Colombia había votado a favor en 2025, mientras que Ecuador y Costa Rica se abstuvieron ese año.
Paraguay y Argentina también votaron en contra como ya hicieron el año pasado. A esta lista se suman Ucrania, Bosnia y Herzegovina, Chequia, Hungría, Lituania, Marruecos, Macedonia del Norte, Eslovenia, Trinidad y Tobago y Emiratos Árabes Unidos.
Abstenciones regionales
Más allá de que la resolución fuera aprobada por trigésima cuarta vez, todas las miradas estaban puestas en qué países, especialmente de América Latina y el Caribe, se sumaban a Estados Unidos, que en los últimos días había instado a los Estados miembros de la Asamblea General de la ONU a votar en contra de la propuesta cubana.
Chile, Honduras y Perú, cuyos recién nombrados mandatarios mantienen buenas relaciones con el presidente Trump y que el año pasado votaron a favor, esta vez se abstuvieron. Venezuela, en cambio, no participó en la votación. El país tiene suspendido su derecho a voto en la Asamblea General de la ONU debido a los atrasos en el pago de sus cuotas, en aplicación del artículo 19 de la Carta de Naciones Unidas.






