Irán elevó este martes el tono de sus amenazas contra EE.UU. mientras espera una respuesta de Washington a su propuesta para reabrir el estrecho de Ormuz. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, advirtió de que ningún país de la región podrá vender petróleo si Irán no puede hacerlo.
«EE.UU. y otros países deben saber, como hemos dicho, que en una región donde nosotros no podamos vender petróleo, nadie venderá petróleo», afirmó, según la agencia estatal IRNA. Qalibaf amplió después la advertencia a las infraestructuras regionales: «Si nuestra seguridad no está garantizada, ninguna infraestructura estará a salvo».
La amenaza llega cuando Teherán afronta fuertes restricciones para exportar crudo debido a la guerra y las sanciones estadounidenses. En agosto, el gobernador del Banco Central iraní aseguró que las exportaciones habían caído a cero. Washington sostiene que su bloqueo está funcionando: el Ejército estadounidense afirmó el 19 de septiembre que más de 1.000 millones de barriles habían atravesado Ormuz en los últimos meses con asistencia militar de EE.UU., pero que Irán había exportado «cero barriles» bajo el bloqueo.
En consecuencia, Qalibaf ya había advertido a comienzos de mes de que las infraestructuras y los activos energéticos estadounidenses en torno al Golfo y Ormuz podrían convertirse en objetivos de represalias si Washington atacaba las instalaciones petroleras o gasísticas iraníes.
Jamenei reivindica la defensa de Ormuz
En paralelo, el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, defendió la posición de Teherán sobre el estrecho en un mensaje escrito difundido el lunes. «Irán es la principal potencia mundial, una nación que defiende con firmeza sus posiciones legítimas, incluida la protección del bendito estrecho de Ormuz», afirmó.
Jamenei añadió que los enemigos ya no se aventuran más allá del mar Arábigo tras los ataques sufridos durante la guerra. «Pronto el mar Arábigo también quedará libre de su presencia», aseguró.
El mensaje cobra especial relevancia por la ausencia pública de Jamenei desde que fue elegido líder supremo el 8 de marzo, tras la muerte de su padre, Ali Jamenei. Su falta de apariciones ha alimentado especulaciones sobre su situación. Trump afirmó durante el fin de semana que no cree que haya muerto, aunque aseguró que resultó gravemente herido.
Por su parte, Mohsen Heidari, miembro de la Asamblea de Expertos, aseguró a la televisión catarí Al-Araby que Jamenei sobrevivió a dos ataques durante la guerra. Según su relato, resultó herido el 28 de febrero, cuando murió su padre, y posteriormente fue trasladado a un hospital que también fue atacado. Jamenei fue rescatado con vida entre los escombros y tuvo que someterse a varias operaciones. Sin embargo, estas afirmaciones no han podido ser verificadas de forma independiente.
Heidari negó además que Ali Jamenei hubiera recomendado a su hijo como sucesor. Según su versión, el nombre de Mojtaba fue planteado durante las deliberaciones de la Asamblea de Expertos, celebradas bajo fuertes medidas de seguridad. De acuerdo con este relato, 59 miembros emitieron votos válidos: 50 apoyaron a Mojtaba, ocho a Alireza Arafi y uno se abstuvo.
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Teherán espera la respuesta de Washington
Mientras intercambian amenazas, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó que Qatar ha trasladado a Washington las ideas discutidas con Teherán y que espera una respuesta definitiva.
«Presentaron ideas y las discutimos; tienen previsto plantear el asunto una vez más a la parte estadounidense, tras lo cual se nos comunicará la respuesta definitiva», señaló Araghchi, que se encuentra en Nueva York por la Asamblea General de Naciones Unidas.
El ministro precisó que las conversaciones están centradas exclusivamente en el estrecho: «El enfoque actual se centra exclusivamente en el estrecho de Ormuz, y la reapertura del estrecho depende del cumplimiento de ciertas condiciones que hemos comunicado a la otra parte».
La propuesta llega después de los contactos mantenidos la semana pasada en Nueva York entre Araghchi y los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner, que se saldaron con resultados limitados. Trump rechazó el sábado la propuesta iraní de reabrir Ormuz en un plazo de siete días y calificó de inaceptables las condiciones planteadas por Teherán. También afirmó que EE.UU. ya tenía «total control» del estrecho.






