En tanto, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, rechazó la propuesta iraní para reabrir el estrecho de Ormuz y la calificó de un intento “bastante cínico” de presentar condiciones que Teherán sabía que Washington no aceptaría.
“Creo que fue un intento bastante cínico de poner sobre la mesa algo que sabían que era inaceptable”, afirmó Waltz este domingo en una entrevista con NBC.
El funcionario cuestionó particularmente las condiciones planteadas por Teherán. “Pedir el levantamiento del bloqueo, de las sanciones, de las sanciones internacionales y acceso a miles de millones en activos solo para hablar”, señaló.
Waltz sostuvo además que Trump tiene pocas razones para confiar en una nueva negociación tras los intentos de los últimos meses, aunque reconoció que el conflicto deberá terminar mediante algún tipo de acuerdo. Sin embargo, agregó que Trump “mantendrá todas las opciones sobre la mesa” para alcanzar ese objetivo.
“Nuestras condiciones no son nuevas ni han salido de la nada”, dice Irán
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, respondió a las declaraciones de Waltz y rechazó lo que describió como “viejas acusaciones no demostradas”.
“Estamos dispuestos a abrir el estrecho si Estados Unidos cumple determinadas condiciones, y estas condiciones no son nuevas ni han salido de la nada”, afirmó Araghchi en declaraciones a la cadena NBC. “Son nuestros derechos y queremos que sean respetados”, agregó.
Araghchi aseguró que Irán continúa dispuesto a negociar con Estados Unidos, pero advirtió que está “plenamente preparado” para responder ante una eventual reanudación de los ataques militares.
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Aun así, se mostró pesimista sobre las posibilidades de alcanzar un nuevo acuerdo. «Siempre hay esperanza para la diplomacia, pero no tenemos ningún motivo, para serle sincero, para volver a la diplomacia y relacionarnos con este gobierno de nuevo debido a su comportamiento en los últimos dos años», declaró.
«Todo movimiento para reabrir el estrecho de Ormuz depende de que se cumplan» las demandas de Irán. «No daremos marcha atrás», declaró Araqchi, citado el domingo por la televisión estatal.
Esas condiciones ya figuraban en el protocolo de acuerdo firmado en junio, que buscaba poner fin de forma duradera al conflicto y conducir a negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Sin embargo, el entendimiento colapsó por diferencias en torno a las condiciones de paso por Ormuz.







