La Justicia profundiza su persecución a Cristina Fernández de Kirchner: la Sala IV de Casación Federal rechazó el planteo de la expresidenta para suspender la ejecución de su patrimonio y ordenó decomisar 111 bienes de todos los condenados en la llamada “Causa Vialidad”.
Los jueces Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Diego Barroetaveña resolvieron que “los bienes de origen ilícito pueden ser decomisados aun cuando hayan sido transferidos a terceros o heredados”.
La defensa de CFK había apelado la decisión del Tribunal Oral Federal 2 (TOF 2) -integrado por los jueces Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu y Andrés Basso– firmó la resolución para hacer efectivo el decomiso.
Los abogados de Cristina habían solicitado una reconstrucción exhaustiva del camino del dinero supuestamente ilícito desde su origen hasta la actualidad. Pero los magistrados de la Sala IV rechazaron el planteo de la expresidenta.
Los jueces afirmaron: “Exigir un rastreo perfecto del dinero es materialmente imposible y terminaría vaciando de contenido el decomiso. En cambio, señaló que alcanza con demostrar una coincidencia temporal y una vinculación económica razonable entre el incremento patrimonial y la maniobra delictiva”.
Además, Hornos, Bosinsky y Barroetaveña señalaron que el pedido de la defensa de CFK “no tiene sustento legal y desconoce cómo opera la criminalidad económica organizada, donde las ganancias ilegales suelen mezclarse, transformarse y reinvertirse durante largos períodos”.
Los bienes a decomisar
Del total de 111 bienes, solo uno está a nombre de Cristina Kirchner y otros 19 están a nombre de sus hijos, Máximo y Florencia. Por su parte, Lázaro Báez perderá 80 propiedades.
El juez Borinsky fue el único que expuso una disidencia en lo que respecta a los bienes de los hijos de la expresidenta. Para el magistrado no estaba suficientemente probado que ciertos bienes provengan del delito y propuso así excluir del decomiso los bienes heredados por Máximo y Florencia Kirchner.
Según los tres jueces, los condenados por la Causa Vialidad desarrollaron un “esquema complejo” que tuvo un “resultado patrimonial único, vinculado al direccionamiento de obra pública vial en Santa Cruz y a un entramado económico que generó ganancias para Lázaro Báez y beneficios indirectos para la familia Kirchner, a través de negocios compartidos durante los años en que se ejecutó la maniobra criminal”.
Causa Cuadernos
La expresidenta enfrenta ahora un nuevo embate judicial: la Causa Cuadernos. La expresidenta calificó como “un gran disparate” la causa y dijo que se basa en “prácticas absolutamente mafiosas”.
A mediados de marzo, CFK salió de su domicilio en San José 111 -donde cumple arresto domiciliario- para declarar en Tribunales por la causa en la que nuevamente buscan acusarla por corrupción con las supuestas fotocopias de los cuadernos de Centeno y los testimonios de arrepentidos que ahora aseguran que fueron amenazados para declarar en contra de la expresidenta.
“Si me hubiera robado miles de millones no estaría sentada acá seguramente -espetó a los jueces-. Me gustaría que me describieran cuánto me pagaron, qué me dieron”.
Y agregó: “Me puedo morir presa, pero créanme que en algún momento esto se va a terminar, más allá de lo que puedan lograr con campañas mediáticas”.







