En ese escenario, el gobernador tucumano avanza y marca el ritmo de la gestión, con la todavía tenue oposición que ejerce la dirigencia de La Libertad Avanza (LLA), que en las últimas elecciones legislativas nacionales de octubre sentó en la cámara de Diputados a Soledad Molinuevo y a Federico Pelli. El partido libertario tucumano es presidido por Lisandro Catalán, miembro del directorio de YPF, y se alista para presentar candidato propio a mandatario en 2027.
Un dirigente que conoce a Osvaldo Jaldo desde los años 90 y lo acompañó en varias campañas lo describió como «un pragmático que está muy atento a los números para tener una gestión ordenada» y no le esquiva a la territorialidad para acercarse al humor social.
«No es casual que se ponga las campañas al hombro y que después continúe recorriendo la provincia, ya sin la preocupación electoral», remarcó. Y agregó: «Es su estilo». Un estilo que un minoritario peronismo opositor no critica pero sí sus sinuosidades ideológicas, como haber mantenido posiciones duras en contra de la Casa Rosada antes de las elecciones de octubre de 2025 pero que luego volvió al estilo dialoguista con la gestión del presidente Javier Milei.
Ese acercamiento supuso el acompañamiento parlamentario en proyectos de ley a cambio de fondos contantes y sonantes, como los $20.000 millones de Aportes del Tesoro de la Nación (ATN) que recibió en diciembre último, la cifra más alta de la era Milei que se giró a una provincia, en un contexto de recorte brutal de fondos de la Nación a las provincias para obra pública, salud, educación y asistencia social, entre otras áreas.
Sin señales, todavía
Osvaldo Jaldo recorre su tercer año de gestión y aunque mantiene las aguas calmas para adentro del peronismo, con acompañamiento de la Legislatura que preside Miguel Acevedo, debe realizar malabarismos para sostener la casa propia en orden y continuar con diálogo fluido con la Casa Rosada «para que se giren los fondos que le adeudan a la provincia». «Sin sueldos al día, sin salud pública, ni sistema educativo ordenado y un mínimo de obras públicas, es inviable una provincia», se justifica desde el jaldismo sobre el teléfono abierto con Balcarce 50.
En varias ocasiones el gobernador tucumano fue consultado sobre una posible candidatura a la reelección en 2027 y su respuesta siempre fue «la gente me eligió por cuatro años, no está en mis planes, por el momento». Para adentro de la Casa de la Casa de Gobierno, por consultas de este medio, se sabe que algunos funcionarios ya trabajan en esa dirección pero impera el silencio de radio, frente un escenario de alta sensibilidad social en el que los efectos negativos de un plan económico nacional ya se hace sentir en la vida cotidiana.







