Más de 50.000 viviendas destruidas o dañadas en apenas semanas dibujan el rastro más visible de la guerra israelí contra Hezbollah en Líbano desde marzo, una campaña que ha golpeado con rapidez e intensidad a la población civil. Detrás de las cifras, miles de familias han perdido sus hogares o viven sin condiciones seguras, en un escenario marcado por bombardeos sostenidos y treguas frágiles.
En apenas 45 días de enfrentamientos, la magnitud del impacto se hace aún más evidente. Según explicó el secretario general del Consejo Nacional de Investigación Científica (CNRS), Chadi Abdallah, 17.756 viviendas han quedado completamente destruidas y otras 32.668 presentan distintos niveles de daños, una devastación concentrada en un periodo especialmente breve.
Periodistas y rescatistas bajo ataque en Tayri
Mientras tanto y a pesar de la tregua vigente, la violencia de Israel continúa sumando nuevas víctimas sobre el terreno. Este miércoles, en la localidad de Tayri, en el sur de Líbano, un dron israelí lanzó una granada contra equipos de rescate que intentaban evacuar a un periodista herido de entre los escombros.
Según un alto responsable militar libanés, el ejército solicitó a Israel, a través de un mecanismo mediado por Estados Unidos, autorización para permitir el acceso de los equipos de rescate. Sin embargo, las fuerzas israelíes habían sitiado previamente a dos periodistas e impedido que la Cruz Roja y el ejército libanés llegaran hasta ellos, de acuerdo con la agencia estatal National News Agency.
La agencia identificó a los periodistas como Amal Khalil y Zeinab Faraj, quienes permanecían rodeados tras un ataque aéreo que alcanzó un vehículo en la misma zona y causó la muerte de dos personas.
En un nuevo bombardeo posterior, varias personas, incluidos periodistas, resultaron heridas en Tayri, aunque no se precisó el número de víctimas. Además, otro ataque tuvo como objetivo la carretera principal que conecta la localidad con Haddatha, aparentemente para impedir la llegada de ambulancias y equipos de rescate.
Asimismo, al menos tres personas han muerto en nuevos ataques israelíes en el este y el sur del país, según medios oficiales este miércoles. Un dron atacó las afueras de Al-Jbour, en el valle de la Becá, causando una víctima mortal y dos heridos.
Desde el inicio de la ofensiva el 2 de marzo, los ataques israelíes han dejado 2.294 muertos, 7.544 heridos y más de 1 millón de desplazados, según cifras oficiales.







