Hace 17 años, el entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez, pronunció esa frase que se haría famosa: «¡Maldito seas, Estado de Israel!»

Desde el 2009 que Venezuela no sostenía relaciones diplomáticas formales con el Estado colonial de Israel. Fueron casi dos décadas de mantener una posición diplomática correcta y firme, a pesar de la decadencia y catátrofe en prácticamente todo lo demás.

No estamos frente a un derrocamiento ni cambio de régimen. Con la salida de Maduro, el único que se fue es Maduro. Todo el resto del madurismo, sus miles de funcionarios, están ahora al mando de un gobierno que tiene formalmente al frente a Delcy Rodríguez y que en los hechos obedece a Donald Trump.

El comunicado conjunto de los dos gobiernos justifica el restablecimiento de relaciones consulares a partir de la catástrofe del terremoto que sacudió al país latinoamericano: «Los Gobiernos de la República Bolivariana de Venezuela y del Estado de Israel informan que, tras la visita de la delegación humanitaria israelí a Venezuela con motivo del doble terremoto ocurrido el pasado 24 de junio, y en seguimiento a las conversaciones sostenidas entre altas autoridades de ambas partes, los dos países han acordado permitir la continuidad de la cooperación técnica bilateral derivada de los esfuerzos de emergencia y recuperación tras el doble terremoto.»

 

El comunicado anuncia que «los dos países acuerdan establecer un mecanismo de coordinación que permita la prestación de servicios consulares a sus respectivos ciudadanos residentes en el otro país, según sea necesario» y que ambos gobiernos «reconocen la importancia del vínculo entre el Estado de Israel y la comunidad judía residente en Venezuela que constituye un importante puente de amistad histórico entre ambos países.»

Mirá También:  Tragedia en La Plata: un hombre quedó atrapado en un incendio y murió carbonizado

Por supuesto que nadie, empezando por los que redactaron ese comunicado, creen que el terremoto haya tenido algo que ver. Lo que realmente cambió fue la política de Caracas, que pasó a subordinarse a Trump. Ese fue el origen del giro.

Así, lo que queda del chavismo vuelve a meter a Venezuela en la vergonzosa lista de países que tratan como uno más a un Estado genocida y de segregación racial.

Deja un comentario

You May Also Like

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *