La declaración de los ministros citó la obligación de todos los Estados a no reconocer como legal la situación derivada de la ocupación ilegal israelí del territorio palestino, así como de no proporcionar ayuda ni asistencia para el mantenimiento de dicha ocupación.
Los ministros reiteraron su llamamiento a Israel para que revoque todas las medidas adoptadas en relación con las actividades de asentamiento, así como cualquier otra medida destinada a alterar el carácter geográfico y demográfico del territorio palestino ocupado.
También recalcaron que Gaza es parte integral del territorio palestino ocupado y pidieron la «implementación plena e inmediata» del plan integral del presidente de EE.UU., Donald Trump, para poner fin a la ofensiva genocida de Israel contra Gaza.
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En esta línea, los ministros afirmaron que esa propuesta debe implementarse para garantizar la seguridad y la estabilidad, abordar la situación humanitaria, facilitar la reconstrucción y la recuperación, y sentar las bases para una paz duradera.
Reafirmaron que «la única vía viable» para lograr una paz justa, duradera e integral es la implementación de la solución de dos Estados mediante el establecimiento de un Estado palestino independiente, soberano, contiguo y viable, basado en las fronteras del 4 de junio de 1967, con Jerusalén Este como su capital.
Los ministros de Relaciones Exteriores de los 12 países anunciaron en una declaración conjunta el martes que impondrían o considerarían restricciones comerciales a los productos procedentes de los asentamientos israelíes ilegales en Cisjordania ocupada.
Los países señalaron que las acciones de Israel en Cisjordania ocupada estaban socavando las perspectivas de una solución de dos Estados, y subrayaron la necesidad de preservar la posibilidad de establecer un Estado palestino.
Posteriormente, Israel anunció que cerraría el consulado del Reino Unido en Jerusalén Este ocupada, que presta servicios a los palestinos, en respuesta a dichas medidas.






