Javier Milei nombró a sus primeros dos jueces en Comodoro Py, y nada menos que para la estratégica Cámara Federal porteña. Pablo Bertuzzi aseguró, de esta forma, su continuidad en el tribunal que revisa las causas en trámite en los tribunales penales de Retiro. Pablo Yadarola se incorporará también a la Sala I –que entiende en el expediente $LIBRA, que compromete al Presidente– tras la jura que está prevista para el jueves.
A través de los decretos 847 y 848, Milei designó a Yadarola y Bertuzzi ante la Cámara Federal porteña después de que el Senado diera su acuerdo el jueves pasado. En el caso de Yadarola fue por unanimidad. En el caso de Bertuzzi, recogió 44 a favor y 23 en contra. Esos votos negativos provinieron del peronismo, que le enrostra a Bertuzzi haber sido parte de la persecución contra Cristina Fernández de Kirchner y del blindaje a Mauricio Macri.
Bertuzzi está en la Cámara Federal desde septiembre de 2018. Fue trasladado hacia esa instancia por decisión de Mauricio Macri. Un mes antes, Bertuzzi había firmado la condena e inhabilitación perpetua del exvicepresidente Amado Boudou en el caso Ciccone Calcográfica. Por entonces, Bertuzzi ocupaba el Tribunal Oral Federal (TOF) 4, al que también había llegado tras un traslado.
En 2008, Bertuzzi había sido designado juez del TOF 1 de La Plata, que venía de condenar a los represores Miguel Osvaldo Etchecolatz y Christian von Wernich. Su paso por la jurisdicción fue breve y traumático: no tardó en enemistarse con su colega Carlos Rozanski. De hecho, pidió que el Consejo de la Magistratura hiciera una auditoría con la que pretendía demostrar que el otro juez solo priorizaba las causas por crímenes contra la humanidad.
Tras gestiones de hombres de la Corte y del Consejo, Bertuzzi volvió a Comodoro Py –donde había hecho la mayor parte de su carrera–. Lo cobijó Leopoldo Bruglia en el TOF 4. En el gobierno de Cambiemos, Bruglia también le abrió la puerta de la Cámara Federal.
Los caminos de Bruglia y Bertuzzi empezaron a bifurcarse después del fallo de la Corte Suprema de noviembre de 2020 en el que los supremos sostuvieron que los traslados no eran permanentes y que el único modo de acceder al cargo era a través de un concurso.
Bertuzzi se anotó para el concurso 461. En febrero de 2021, en plena pandemia, se presentó en Tecnópolis para rendir el examen. Bruglia, por el contrario, llevó su reclamo a instancias internacionales: ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) denunció que estaba recibiendo un trato discriminatorio.
El concurso se enfrió durante más de cinco años. Inicialmente, el Gobierno de Javier Milei tenía previsto conservar a Bruglia y a Bertuzzi en la Cámara Federal. Para eso, impulsaba la firma de un acuerdo de solución amistosa ante la CIDH. Esa estrategia se empezó a romper en diciembre del año pasado. En Comodoro Py, le atribuyen responsabilidad a Santiago Viola, que, por entonces, solo fungía como asesor de Karina Milei.
En marzo de este año, Juan Bautista Mahiques reemplazó a Mariano Cúneo Libarona en el Ministerio de Justicia. Viola pasó a ocupar la Secretaría de Justicia y a representar al Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura, desde donde movió los hilos para reactivar el concurso 461.
En junio, el Consejo aprobó las dos ternas. En una estaba Yadarola y en la otra, Bertuzzi. Ninguno de los dos había quedado en los primeros lugares; para que fueran postulados debió mediar la mano invisible del Consejo de la Magistratura.
Yadarola se desempeña desde 2015 como juez en lo penal económico. Inició su carrera como auxiliar en la justicia ordinaria. Después pasó un tiempo en la jurisdicción de Quilmes. Su llegada a Comodoro Py se dio de la mano de Sergio Torres, quien no solo promovió su nombramiento como secretario federal sino que le encomendó una causa de mucha sensibilidad: la investigación sobre los crímenes cometidos en el campo de concentración de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).
En 2022, Yadarola quedó salpicado con un escándalo: su viaje junto con otros jueces, funcionarios macristas, un exintegrante de la Secretaría de Inteligencia (SI) y empresarios de medios a Lago Escondido. Este episodio explica por qué el senador Martín Soria se levantó el jueves cuando iban a votarse los pliegos de Yadarola y otros 65 postulantes: no iba a prestarle acuerdo a quien había denunciado penalmente.
La llegada de Yadarola a la Cámara Federal implica la salida de Bruglia, quien deberá reincorporarse al TOF 4 en los próximos días. Mantendrá el reclamo ante la CIDH.
Estos movimientos también llevarán a que Eduardo Farah pase a ocupar la presidencia de la Cámara Federal. Será él quien el jueves al mediodía les tomará juramento a Bertuzzi y Yadarola, explicaron fuentes de la Cámara. Será en el Salón Auditorio del subsuelo de los tribunales de Comodoro Py, donde se sustancian las audiencias de los juicios con mayor número de partes.
Para el Gobierno, la prioridad era la reconfiguración de la Cámara Federal porque este es el tribunal que puede frenar investigaciones que complican a los moradores de la Casa Rosada o de los principales ministerios.
Después del jueves, la Cámara Federal tendrá una nueva composición y una nueva dinámica. En la Sala I estarán Bertuzzi, Yadarola y Mariano Llorens. En la Sala II, Farah y Roberto Boico. El tercer integrante de la Sala II, Martín Irurzun, está en un limbo porque cumplió 75 años y no consiguió el acuerdo del Senado para permanecer en el cargo. Irurzun judicializó la cuestión, pero la Corte lleva casi un mes sin mover su expediente.
Irurzun supo ser durante la última década el hombre fuerte de la Cámara Federal. Llegó al cargo en 1994, pero su momento de mayor exposición fue durante la era Cambiemos: manejó la oficina de escuchas –desde donde se filtraban comunicaciones de CFK hacia los medios– y le dio nombre a una doctrina que permitió encarcelar preventivamente a exfuncionarios kirchneristas. Sin Irurzun, el más antiguo en el tribunal es Farah, que se incorporó en 2008. Llorens y Bertuzzi llegaron durante el macrismo y Boico, durante la gestión del Frente de Todos.
El Ministerio de Justicia tiene en carpeta otros pliegos para Comodoro Py y un proyecto para reducir el número de juzgados de primera instancia y de integrantes de la Cámara Federal de Casación Penal. Sin embargo, explican que nada se va a activar por el momento.
Con su tendencia hiperbólica habitual, Milei se jactó de haber sido el presidente que más jueces, fiscales y defensores designó en un año. En los últimos tres meses, el Senado prestó acuerdo para la designación de 167 magistrados.







